“At Random”: un país a la deriva

Escribe: Cristina Pablos

Entre las muchas acepciones que tiene esta expresión en inglés, una de ellas quiere decir algo así como “a la deriva”.

Me parece, a veces, “un barco frágil de papel” (parafraseando a Cortés) mi país, en medio de una tempestad.

Un barco cuyo timonel perdió su hoja de ruta y se le clavaron las agujas de la brújula. En casi un año de gobierno no sabemos cuáles son los objetivos que se fijó el presidente, con su gabinete, para su gestión.

No pido una planificación a largo plazo, aunque sea una planificación para un año, con metas cumplibles y de interés de todos los ciudadanos, no de los que lo votaron solamente.

Y a la sociedad no le interesa la reforma judicial. Ni quiere que se estaticen los medios audiovisuales y luego nos pase como a Venezuela, donde las redes sociales no existen. Tampoco le interesa que avance sobre la propiedad privada.

Presidente, deje la pandemia por un rato, el país es mucho más que eso. Tome el timón en sus manos, no lo comparta. Hay un iceberg delante. Y yo no quiero otro Titanic.

Párrafo aparte merece el papelón del martes en el Congreso, en la Cámara de Diputados, donde, a los que estaban presentes no les daban la palabra por considerarlos ausentes. Realmente, este país ¡es incomprensible!

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1 comentario en ““At Random”: un país a la deriva”

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