Falsas denuncias: “Un problema muy grave en alarmante crecimiento”

Violencia de género, abuso sexual, acoso. Estos delitos suelen ser objeto de acusaciones infundadas según el Observatorio de Falsas Denuncias. La organización sostiene que están en crecimiento y constituyen un grave problema social para muchas personas, sobre todo en el marco de procesos judiciales relacionados con las familias y las infancias.

¿Hay una industria de las denuncias judiciales falsas? Según el Observatorio de Falsas Denuncias, sí.

La organización creada hace un año y relanzada el 27 de julio último advierte sobre el crecimiento constante de esta situación.

Entre esa fecha y mediados de septiembre recibieron un total de 430 casos, de los cuales en 276 situaciones comprobaron que las personas acusadas pudieron aportar pruebas de la irregularidad de las denuncias. Esas pruebas resultaron rechazadas o minimizadas por los funcionarios judiciales.

Patricia Anzoátegui, es la directora jurídica del Observatorio, integrado también por reconocidos abogados como Mariano Cúneo Libarona, entre otros profesionales.

Según indican, promueven “la transparencia en la información, datos estadísticos y problemática de las falsas denuncias mediante el monitoreo y análisis de casos reportados”. En este sentido, apuntan contra la Justicia penal y los medios de comunicación.

Las falsas denuncias hasta tienen una jornada conmemorativa internacional para generar conciencia, el 9 de septiembre.

Un flagelo

“Las falsas denuncias son una problemática muy grave, están en alarmante crecimiento, es un problema social, lo percibimos desde el relanzamiento del observatorio con el incremento de los registros de las personas afectadas”, remarcó Andrea Guacci, integrante del Observatorio, en diálogo con Germán Giacchero, de Canal 20 Noticias.

Andrea se involucró de manera activa con el Observatorio a raíz del proceso judicial en contra de su marido, Diego Guacci, director técnico e instructor de fútbol femenino de FIFA. El entrenador fue acusado de abusar y acosar a futbolistas adolescentes durante años. Pero, resultó absuelto.

«Instalaron que había fotos, mensajes, capturas de pantalla, pero en el juicio se descubrió que no había nada, sólo las declaraciones de las denunciantes», afirmó su esposa.

Andrea (izquierda) junto con Patricia Anzoátegui, directora jurídica del Observatorio.

“Es un problema social, porque se utilizan las separaciones para el impedimento de contacto de la madre o el padre con sus hijos, pero también se usa para dañar, para venganza, para correr a personas de sus puestos laborales, e incluso, para extorsión por dinero”, precisó.

La pregunta es inevitable. ¿Por qué evolucionan en los tribunales estas denuncias supuestamente falsas?

“Hoy, los testigos, pericias y las pruebas que presentan las víctimas de falsas denuncias no son tenidos en cuenta. Se cree específicamente el relato o la versión de la persona que denuncia. Por eso, necesitamos empezar a visibilizar, que la Justicia tome en cuenta estas pruebas que las personas presentan, porque no se están considerando”, explicó.

Y graficó con un ejemplo: “En Bahía Blanca, en un juicio por abuso sexual, la mujer que denunció se arrepintió, lo dijo en el tribunal, pero así y todo la Fiscalía pidió seis años de prisión para el denunciado. Estamos hablando de que ni siquiera se está considerando el arrepentimiento de la persona que quiso utilizar la denuncia para dañar a su expareja”.

Una movilización contra las falsas denuncias judiciales.

“Lo más grave es que se está desatendiendo a la verdadera víctima: hoy cualquier ciudadano puede estar afectado por una falsa denuncia, porque tenga el relato que tenga, tras la acusación, a las 24 horas se la notifica y se inicia el proceso judicial. No hace falta que se presente absolutamente nada para denunciar a alguien. A partir de ahí, estamos fallando”, advirtió.

En el país no existen estadísticas completas que den cuenta de la proporción de falsas denuncias existentes. En otros puntos del planeta, como en España, algunos informes periodísticos revelan que, en el caso de presentaciones judiciales por violencia de género, son mínimas.

Según citó EFE en noviembre de 2021, la Fiscalía General del Estado español, se presentaron 1.708.075 denuncias por violencia de género desde 2009 hasta 2020. Solo 134 quedaron acreditadas como falsas por medio de una condena, un 0,0074 % del total.

Delitos y denunciados

El abuso sexual es la falsa denuncia más frecuente, según Guacci. “Hay que tener en cuenta que, en este proceso de falsas denuncias, si no es aberrante no tiene el efecto que necesita. Es el delito que más se utiliza para obtener ventajas en la separación, o en el daño económico o un puesto de poder”.

También son frecuentes las denuncias por violencia de género, violación y acoso. De acuerdo con datos de la organización, casi el 60% de las denuncias tuvieron por consecuencia una orden de restricción.

También, aparecen como efectos indeseados el impedimento no justificado de contacto con los hijos, el deterioro de la salud física, la depresión, la condena social y el escrache, entre otros.

Otro dato: en el 44% de los casos analizados por el Observatorio, el niño no fue escuchado ni una sola vez por los peritos judiciales.

Las falsas denuncias son una grave problemática en alarmante ascenso. Debemos concientizar que son delito y la Justicia debe tomar en cuenta las pruebas y los testigos presentados por las personas acusadas falsamente por acoso, violencia y abuso sexual

Aunque en principio se puede suponer que los varones son los más aquejados por las denominadas falsas denuncias, las mujeres también resultan víctimas de esta modalidad.

“Las personas más afectadas podríamos decir que son los hombres, pero estamos recibiendo cada vez más casos de mujeres que están siendo denunciadas por violencia, abuso sexual y acoso”, comentó Guacci.

Y alertó: “No se están abriendo debates sobre la violencia entre personas del mismo sexo. Hay que abrir espacios de debate para que empecemos a hablar de la violencia sin género, hay que empezar a sacar el mote del hombre y la mujer”.

“La violencia es una sola, no interesa a quien esté afectando, hombre, mujer o menores. Todos pueden ser violentados, no interesa su sexo ni su preferencia sexual”, agregó.

“Ya no hay más una seguridad principalmente para los hombres, pero también para las mujeres que están siendo privadas de su libertad, excluidas laboralmente o de su comunidad”, continuó.

“El caso de María Luz Baravalle, que pertenecía a un colectivo feminista, y su pareja la denunció internamente por violencia y la excluyeron de todos lados. Lamentablemente, esa chica se quitó la vida”, apuntó.

También son delito

Para contrarrestar la tendencia de denuncias falsas, la activista reclamó que deben ser consideradas un delito por los jueces y fiscales.

“Las falsas denuncias atentan contra las denuncias serias y responsables. Debemos concientizar que las falsas denuncias son un delito. En Pergamino un nene de 13 años fue denunciado por abuso sexual por compañeras de 13, 14 y 15 años; el nene fue imputado, pero cuando peritaron los teléfonos de las supuestas victimas encontraron que era todo falso, porque le tenían bronca”, ejemplificó.

“Se considera que las falsas denuncias no tienen consecuencias, pero las tienen, porque son delitos. Estas chicas y sus familias están bajo investigación por los efectos psicológicos y la carga que le generaron a ese nene al que le hicieron dos escraches en la plaza principal de esa ciudad. No se recupera más psicológicamente ni en su reinserción social”, analizó.

“Las falsas denuncias son una grave problemática en alarmante ascenso. Debemos concientizar que son delito y la Justicia debe tomar en cuenta las pruebas y los testigos presentados por las personas acusadas falsamente por acoso, violencia y abuso sexual”, concluyó.

Mirá la entrevista completa:

Andrea Guacci en diálogo con Canal 20 Noticias, de Villa María.

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