Fernet: una historia de amor argentina

El fernet es una bebida alcohólica amarga elaborada a partir de varios tipos de hierbas, que son maceradas en alcohol de uva, filtradas y añejadas en toneles de roble durante un período que puede ser de 6 a 12 meses. Su graduación alcohólica es del 38% y posee un color oscuro y un aroma intenso.

Cuando en una farmacia de Milán, Italia, el boticario Bernardino Branca en 1845 acuñó la fórmula, jamás se le hubiera ocurrido que la provincia argentina de Córdoba sería a la postre el mayor consumidor mundial de su bebida: el fernet. Y aunque tenga tonada, no es un cuento del Negro Álvarez, sino pura realidad: gran cantidad del fernet que se produce en la Argentina se bebe en la provincia mediterránea.

El fernet entró al país por el puerto de Buenos Aires. Los inmigrantes italianos que desembarcaron a principios de siglo venían con sueños para cumplir y una botella de la bebida lista para descorchar. Ante el menor mareo en el barco, la mínima indigestión o bien para “potabilizar” el agua criolla, los “tanos” acudían a su botellita multipropósito.


Más de 170 años han pasado desde su creación. El respeto estricto de su misma forma de elaboración a lo largo de todo este tiempo y la nunca revelada manera de combinar sus ingredientes naturales y seleccionados, provenientes de distintas partes del mundo, macerados en alcohol y de lenta maduración durante doce meses en cubas de roble de Eslavonia, conforma su definitivo secreto.

Opciones

El fernet puede ser servido como un aperitivo, como digestivo después de las comidas, en el café, con soda, agua mineral o cualquier bebida gasificada. También se producen cócteles con fernet, siendo el más bebido el que surge de la mezcla de fernet con gaseosa sabor a cola, popularizado a fines de los años 1980.

Es importante conocer la diferencia de los distintos fernet que se fabrican en este país, dado que según la técnica de elaboración es el valor que alcanzan en el mercado, los de más bajo costo son elaborados en forma artificial o sin maduración y pocas hierbas, en cambio los de más alto precio son productos elaborados con mayor cantidad de hierbas y maduración mínima de un año.

Fernet en el mundo


Dentro de Italia con la palabra “Fernet” se hace referencia solo a la bebida de marca Branca, sin embargo, productos italianos como Martini o Luxardo son exportados bajo ese nombre. En italiano se usa la palabra “Amaro” (amargo) y existen numerosas marcas: “Distillerie Fratelli Branca”, ubicada en la ciudad de Milán, “Averna”, “Lucano”, “Montenegro”, “Cynar”, “Luxardo” de Padua, Martini de Turín, “Amaro del capo”. En la República Checa, el “Fernet Stock” en sus dos versiones, el natural y el citrón con ligero sabor a limón. En la ciudad de San Francisco (California) se ha vuelto muy popular en los últimos años: el fernet es bebido servido en shots, seguido de otro shot de ginger ale.

Distillerie Fratelli Branca

Marcas


En las góndolas de los supermercados se pueden encontrar más de veinte marcas diferentes con distintos niveles de precio y calidad. Aunque ha recrudecido en el último tiempo, la batalla del fernet se libra en tres franjas diferentes.

En la franja denominada “premium” están Branca y Cinzano, y luego aparece una decena de marcas de precios más bajos. Los fernet premium se caracterizan por diversos componentes. Más allá de la calidad y variedad de hierbas que pueden contener (entre 40 o más) también se conservan no menos de un año en cubas de roble.

Marcas como Porta, Vittone, Capri o Lusera componen el pelotón de los que siguen en calidad. Si bien estos productos pueden tener algún tiempo de guarda, nunca llegan al año como los premium.

A diferencia de la lógica de procesamiento de Branca, Patricio Beato -de la empresa Porta-, explica que su fernet “tiene un paso por roble donde termina de evolucionar con notas de chocolate y café que redondean los sabores. Este proceso dura entre 6 meses y un año y no tiene como principal objetivo la microoxigenación”. En fin, cada maestro con su librito y cada empresa con su fórmula, ya sea de producción como de estrategia de mercado.

Del botiquín a la despensa


Aquella bebida, que hace varias décadas estaba en la casa de los abuelos italianos más cerca del botiquín que de la despensa, no sólo superó las mesas familiares y de los bares, que lo tenían como uno de sus principales aperitivos.

Como componente de distintas combinaciones, el fernet supo ganarse también un espacio en la barras de las discos bajo nombres como “90210” o “Poncho Negro”. También en sus versiones listas-para-tomar (alguna de las marcas más populares son Fernando y Fernuco) el ex digestivo aspira a convertirse, por consumo y presencia nocturna, en la nueva bebida nacional.

Fuente: perspectivasur.com

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