Informe: El 2020 fue el sexto año menos llovedor de los últimos 18 años

Escribe: Ing. Mg. Hernán Allasia

El informe anual 2020 del Centro Universitario Mediterráneo reveló que en los últimos 18 años no se supera la marca de lluvia acaecida en el 2010, con 1041 mm. Luego, el año menos llovedor fue el 2003 con 478 mm.

200320042005200620072008200920102011201220132014201520162017201820192020
4789066485887107545337356587756606667576187361041773.5654.9

En tanto, el 2020 queda posicionado como el sexto año menos llovedor de los últimos 18 años, dato que no es menor, con 654,9 mm.  

Los meses que más llovió durante el año pasado fueron diciembre febrero y marzo.

Podríamos estratificar el período de años que se ubica entre el 2003 y el 2020 en 4 intervalos de lluvia:

a) De entre 400 mm hasta 600 mm
b) De entre 601 mm hasta 800 mm
c) De 801 mm hasta 1000 mm
d) Mayor a 1000 mm

Y así, para a) solo quedan enmarcados 3 años, para b) 13 años, para c) 1 año y para d) 1 año, arribando a la conclusión que todavía nuestra ciudad y y región posee un régimen de lluvia de entre 601 a 800 mm anuales.

Para que la manera de caracterizar a Villa María en cuanto a su régimen anual de lluvia sea por medio de un intervalo y no de un promedio, siendo esto último menos representativo.

No hay que dejar de pensar que el intervalo señalado con el transcurrir de los años podría cambiar e incluso, de acuerdo a la variabilidad de las lluvias los rangos abarcativos de los intervalos podrían ser diferentes.

Es cuestión de tiempo.

¿Ha cambiado el régimen de lluvias?

Inés Camilioni, investigadora independiente en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA), expresa lo siguiente en una nota publicada en INFOBAE a fines de marzo de 2020.

Argentina es muy grande, el cambio climático impacta de distintas formas de acuerdo a las regiones. La región en la que más aumentó la temperatura es la Patagonia, donde aumentó un grado, mientras que en el centro-norte del país aumentó medio grado. Pero los impactos más sensibles tienen que ver con el agua y la lluvia. Hubo modificaciones importantes en el Litoral y la Pampa Húmeda, donde no solo llueve un 30 por ciento más que en la década del 60, sino que se modificó la forma en la que llueve: tienden a darse episodios más separados en el tiempo pero más torrenciales, lo que implica mayor cantidad de agua en menos tiempo. Por eso, se producen inundaciones o anegamientos.

En la ciudad de Buenos Aires, se triplicaron los casos en los que llueve más de 30 mm en media hora, y la ciudad solo puede evacuar 30 mm en una hora por su sistema de alcantarillado y desagüe. Esto explica por qué la infraestructura de la ciudad tiene que adaptarse para no inundarse, mientras que en la zona de Cuyo y el Comahue hay una tendencia a la reducción de la precipitación.

La zona de Cuyo ya es semiárida y llueve cada vez menos, lo cual impacta en la reducción de los caudales de los ríos, cuya agua se usa para consumo humano y para actividades productivas. En la zona del Comahue, la zona del Alto Valle, el agua también se utiliza para la generación de hidroelectricidad, y tener menos agua disponible significa contar con menos producción de hidroelectricidad.

En esa zona, además, aumentó la temperatura, por eso se retraen los glaciares en la zona andino-patagónica. Tenemos mayor recurrencia de olas de calor, que en realidad tienden a durar más días y alcanzar umbrales de temperatura más altos.

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