La manzanilla, más cara que la soja: por qué la inflación llegó a las aromáticas

Escribe: Germán Giacchero

¿Cuánto cuesta un kilo de manzanilla?

¿Más que un kilo de pan? ¿O que uno de bananas?  ¿O que un kilo de nueces?

La pregunta no es tan simple de contestar. Primero, porque si bien tiene una alta demanda, no es un producto de consumo básico, masivo y de primera necesidad.

Segundo, porque la mayoría de los consumidores adquieren pequeñas cantidades y no se tiene una dimensión real del valor de esta hierba en mayores proporciones.

A modo de anticipo, diremos que un kilo de manzanilla ¡vale lo mismo o más que un quintal de soja!

Mercado local

En Villa María puede conseguirse una bolsita de 20 gramos entre 60 y 100 pesos, según el local comercial donde se adquiera.

A simple vista, no pareciera un producto caro. Pero, la percepción de las cifras cambia cuando se multiplican gramos y pesos hasta llegar a establecer el costo de un kilo de esta hierba a la que se le atribuyen múltiples propiedades curativas.

Así las cosas, el kilo de manzanilla en la ciudad cuesta entre 3 mil y 5 mil pesos. Una cantidad de billetes que produce asombro entre propios y ajenos.

Los vendedores y consumidores habituales conocen el elevado precio actual, pero de todas formas no dejan de sorprenderse por la suba constante. Los recién llegados al universo de las hierbas, más desprevenidos, no pueden dejar de extrañarse por la situación.

Entre estos últimos, se encuentra quien esto escribe, cuando por un paquete de 25 gramos de manzanilla (“puras flores y nada de polvo”, según el vendedor), abonó 120 pesos. El cálculo es simple: 4.800 pesos el kilo.

Más cara que la soja

Salvando las distancias en materia de proceso productivo, rindes y consumo, la Marticaria chamomilla L, tal su nombre científico, es mucho más cara que la soja, la semilla símbolo del campo y los comodities argentinos.

El lunes 5 de abril, por tonelada de la oleaginosa se pagaron 30.305 pesos en el puerto de Rosario. El valor del kilo de la semilla asciende así a 30,30 pesos, muy por debajo de los 5 mil e incluso de los 3 mil pesos que se paga en Villa María por un kilo de manzanilla.

Incluso, es más caro pagar por un kilo de manzanilla que por un quintal de soja, que se ubica en los 3 mil pesos.

En Mercado Libre y en otros sitios, los costos pueden llegar a ser un poco menores y es posible obtener un kilo de la hierba a unos 2 mil pesos.

Claro que la manzanilla es solo uno de los casos representativos de una situación más amplia. Su elevado precio se repite en el resto de las hierbas aromáticas que también se han visto afectadas por la inflación.

La manzanilla posee múltiples propiedades curativas y tiene una alta demanda.

Hierbas infladas

Comerciantes de la ciudad reconocen un faltante de manzanilla y otras aromáticas desde hace un tiempo. Además, remarcan la suba de precios, hasta incluso el doble en relación con los valores de principios de este año.

El responsable de una dietética céntrica sostuvo que es difícil conseguir manzanilla y que debe traer de otros lugares diferentes a los tradicionales. Obviamente, reconoció el notable incremento de su precio, al igual que en otras hierbas como la peperina.

En tanto, desde otro comercio reconocido del rubro, la vendedora comentó que le quedaba poco stock y le costaba reponerlo. Y se mostró asombrada porque le quisieron cobrar ¡5 mil pesos el kilo de costo!

Al público, de todas maneras, ya se lo vende a ese precio en algunos puntos de la ciudad

En tanto, Sebastián, del local “Kumelén”, indicó que más que faltante hay una suba elevada en los precios de las distintas aromáticas. La nota la da la manzanilla, pero el resto no se queda atrás: menta, cedrón y peperina también tienen “precios inflados”.

Pero la que se lleva los laureles en materia de altos costos, según el comerciante, es la equinacia. Esta planta medicinal posee un valor actual de 16 mil pesos el kilo. “El precio de la manzanilla se duplicó en pocas semanas. El resto va por el mismo camino”, aclaró.

Un quintal de soja vale lo mismo o menos que un kilo de manzanilla.

Las razones

Las reglas de juego del mercado se aplican también a la compraventa de hierbas aromáticas, la mayoría de las cuales se obtiene de manera natural o se cultiva en las sierras cordobesas.

Una alta demanda y una oferta escasa elevan el precio de cualquier producto. La insuficiencia en la provisión de algunas aromáticas responde según comerciantes y algunos investigadores a las secuelas de los graves incendios que el año pasado destruyeron cientos de hectáreas en la zona serrana.

Más allá de las que se cultivan, las que crecen de manera natural se ven amenazadas por el tipo de recolección que se hace. Arrancarlas de raíz pone a la especie en riesgo y su presencia de manera natural se ve amenazada, según los expertos.

De todas maneras, la manzanilla se produce principalmente en Buenos Aires. El país origina materia prima de excelente calidad, pero no es gran competidor en el ámbito internacional.

Así los sostiene un trabajo de investigación de Delfina Fey, estudiante de ingeniería agronómica en la Universidad Nacional de Córdoba. “Es una buena alternativa para las economías regionales y para la producción artesanal, ya que es un cultivo que no necesita un manejo muy delicado y la única tarea a campo, que demandaría tiempo y mano de obra, es la cosecha y posterior selección”, apunta el estudio.

¿Quién dice que la manzanilla, entre tantas virtudes que posee, no podría ser una alternativa saludable para ayudar a reparar economías insolventes o bolsillos flacos?

Mientras tanto, si no cotiza en la Bolsa de Rosario o de Chicago es porque no hay suficiente producción. Porque con el precio que tiene, ¡ya estaría en condiciones de hacerlo!

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