“La Telesita”: baile, tragedia y milagro

“Y así te verán bailando loca en cada amanecer…”

Escribe: Leonardo Diego Muñoz

Telésfora Castillo, la Telesita

La “Telesita” podría haberse llamado Telésfora Castillo o Telésfora Santillán. Vivió en los montes de Santiago del Estero a mitad del Siglo XIX. Investigadores accedieron a distintos relatos coincidentes en pocos elementos: el nombre de Telésfora, la Telesita, que era una buena y dulce joven amante del baile, que vivía y murió quemada en el monte accidentalmente.

Los santiagueños son los principales seguidores de su culto, expresado en las “Telesiadas”, fiestas en que se bebe, come y baila en honor a la difunta para pedir algún favor o milagro.

Morir quemada

La bella joven vivía en lo profundo del monte, aparecía cuando había bailes, entregándose totalmente a la danza. Despeinada, vestida con harapos, según una versión provenía de una rica familia, habiendo perdido sus padres por el cólera, entregó luego los bienes que tenía a quienes le solicitaban ayuda.

Viviendo en los montes de La Banda, creció su fama de curandera. Era “inocente”, lo que refiere no solo a su virginidad para algunos relatos, sino a cierto retraso mental. Cuenta la leyenda que en una fría noche se aproximó a una quemazón, apoyándose en un tocón humeante, encendiéndose sus ropas y corriendo como una tea humana encontró la muerte. Su cuerpecito quemado fue hallado y enterrado por una vecina.

Alma en pena

La temprana muerte y sus tristezas la convirtieron en un “alma en pena”, en un “alma milagrera”, a la que los habitantes de los montes y muchos otros piden ayuda para encontrar perdidos, lluvia o algún bien.

Las “Telesiadas” son ceremonias para obtener el favor. La fiesta se realiza ante una figura de Telésfora que es quemada al final, o bien una figura de pan, comida finalmente por los participantes.

Los bailarines no pueden cambiar de pareja y bailan hasta caer extenuados, iniciando con 7 chacareras, bebiendo una copa de vino, caña u otra bebida entre una y otra. Seguirán zambas, gatos, malambo, hasta agotar la existencia de bebida, comida y la energía de los bailarines.

La chacarera fue recopilada por Andrés Chazarreta de melodías tradicionales de Santiago del Estero, recibiendo distintas letras posteriormente.

“La Telesita” (A. Carabajal, A. Chazarreta)

Telesita, la manga mota,
tus ropitas está rotas;
por la costa del Salado,
tus pasos van extraviados.

No preguntes por tu amor,
porque nunca lo hallarás;
un consuelo a tu dolor,
en el baile buscarás.

Por esos campos de Dios,
te lleva tu corazón,
sin saber que tu danzar
es tan sólo una ilusión.
Con un bombo soñador
y un violín sentimental
y un cieguito al encordao,
el baile va a comenzar.

Y así te verán bailando,
loca en cada amanecer,
como metida en la danza,
muy adentro de tu ser.

¡Ay, Telesfora Castillo
tus ojos no tienen brillo!
Van perdidos por el monte,
o buscando el horizonte.

Ese baile del querer,
con su música llamó
y desnuda bajo el sol,
la Telesita llegó.

Tu esperanza se perdió
dele bailar y bailar.
Lleva tu pecho un dolor,
pero no sabe llorar.

Pobre niña, que un fogón.
tu cuerpito calcinó
y en la noche de los tiempos,
todo el pueblo te lloró.

Y así te verán bailando,
loca en cada amanecer,
como metida en la danza,
muy adentro de tu ser.

  • Mirá los videos con distintas versiones de la canción:
Santiago Manta y su interpretación de la canción de Carabajal y Chazarreta.

Ariel Ramírez y una versión instrumental.

Versión de Peteco Carabajal.
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