Las mismas dudas, los mismos miedos: el mundo que quedó atrás

Escribe: Cristina Pablos

“Ahora soy un ser de ninguna parte, forastero en todas”, Stefan Zweig (escritor austríaco judío, fallecido en Brasil en 1942)

¿Es como el caso de Meursault, el protagonista de El Extranjero, de Camus, lo que nos está pasando actualmente?

Meursault es un ser que se muestra pasivo y ajeno al mundo que lo rodea. Es un hombre que ha comprendido el sin sentido de la vida y no busca hallar significados a algo que él no entiende. Es una novela del absurdo.

Estamos viendo cómo el mundo que hasta ayer nos era amigable y familiar está dejando de existir. Da la impresión de estar caminando sobre las ruinas de una vida que fue y no sabemos si volverá a ser en la misma forma y con la misma intensidad.

Esta pandemia/cuarentena aceleró todos los procesos. Confinados, interrumpidos los modos habituales de hacer las cosas, la puesta en suspenso de vínculos, nos rodeó de confusión e incertidumbre, agregándole la pérdida de la libertad.

Ya no nos animamos a organizar un viaje, por más corto que sea. Menos hablar de proyectos para un futuro medianamente cercano, ya no nos atrevemos a soñar…

¿Recuperaremos las amistades que dejamos de ver durante este encierro? Están bien las redes sociales, ayudan. Pero prefiero los abrazos reales a los virtuales. Ver a los ojos a mis seres queridos y sonreírles.

No confiamos en los mensajes de nuestras autoridades porque están más desorientados y confundidos que nosotros.

El mundo no es el mismo. Nosotros no somos los mismos.

Habrá trabajos que ya no existirán, se crearán otros, donde la virtualidad tendrá mucho que ver. Ya el café compartido en la oficina, tal vez, deje de existir.

Los próximos no serán años fáciles para nadie en el mundo, en esta época de la globalización pasaremos todos por las mismas dudas y los mismos miedos.

Vimos cómo una democracia sólida como la estadounidense era dañada por la irrupción de los violentos.

Los argentinos corremos con ventajas respecto al resto del mundo. Hemos sobrevivido a ¡tantas crisis! ¡tantos desaciertos! ¡tantas ilusiones frustradas! ¡tantos desencuentros!

Esto pasará también y volveremos a una nueva realidad, sólo basta con creerlo firmemente, no caer en el escepticismo de Meursault.

Depende de cada uno de nosotros.

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1 comentario en “Las mismas dudas, los mismos miedos: el mundo que quedó atrás”

  1. Excelente enfoque de la realidad ,tan preciso,que cambios se vienen,estaremos preparados? Como nos adaptaremos? Como quedará el precario equilibrio de la salud mental.

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