Música e Historia: Caballos criollos

En esta sección recordamos la llegada y la difusión de estos nobles animales de las llanuras argentinas. Y le agregamos música con la zamba de Jaime Dávalos, “Caballo I´Milico”.

Escribe: Leonardo Diego Muñoz

En 1536 los primeros caballos llegaban a la Argentina con la expedición de Pedro de Mendoza, fundador de Buenos Aires. Las miserias de la primera población rodeada por tribus locales, obligaron a su abandono, dejando gran cantidad de caballos sueltos. El clima propicio y las abundantes pasturas facilitaron la veloz reproducción del ganado equino. Esos primeros ejemplares fueron el origen del “caballo criollo”, el cimarrón que en grandes y abundantes manadas recorrían las extensas llanuras.

Los españoles habían prohibido exportar caballos de selección, los que llegaron eran rústicos animales, resistentes y aptos para sobrevivir libremente. En nuestra tierra se multiplicaron cambiando profundamente las culturas de pueblos originarios y nutriendo los ejércitos patrios en las múltiples guerras civiles e internacionales del Siglo XIX.

Caballos famosos

En 1925 “Mancha” y “Gato”, dos caballos criollos, recorrieron 21.000 kilómetros entre Buenos Aires y Nueva York, demostrando la virtud de estos animales. Marcaron récords de distancia y altura (5.900 metros en Paso del Cóndor, Bolivia). Otra marca es la longevidad de esta raza, llega a vivir 40 años. Una de las más famosas tropillas del tiempo de la “Guerra de Frontera” en la línea de fortines fueron “los blancos de Villegas”.

Los “Blancos de Villegas”

En 1876, el coronel Conrado E. Villegas fundaba Trenque Lauquen, asentándose junto al lago del mismo nombre. Entre los 6000 caballos que arrearon habían apartado 600 blancos, tordillos y bayos claro para el uso militar, esa caballada montó el Regimiento 3 de Caballería, los equinos mejor cuidados y alimentados.

En 1877 indios lograron robar los 600 animales cuando el sueño venció a la guardia del corral, a las 5 de la mañana se aperciben del robo, media hora después Villegas enviaba 50 hombres a recuperarlos. Siguiendo la huella de los cuatreros cabalgaron 26 horas, adentrándose en territorio hostil, finalmente, encontraron a 80 guerreros pampa descansando y a “los blancos” junto a la tropilla india, el ataque los sorprendió totalmente. 56 horas después de partir llegaban los milicos y los caballos recuperados al ranchito de Villegas.

“Caballo I´Milico” (Zamba, Jaime Dávalos)

Caballito que era churo,
mi caballito i´milico,
en el rigor del galope
le humeaba sangre el hocico.
Si habré salvao el pellejo
montado en su nervio arisco,
yo lo sentía en las piernas
jugarse por mi destino.

Adiós, caballito criollo,
firme en la paz y en la guerra;
sobre tu lomo alzó Güemes
la rebelión de la tierra.
Sufrido, como buen pobre,
vino a parar a mi mano
de una tropa que le enviara,
a Martín Güemes, Belgrano.
Animal aguantador
mesmo que palo de punta,
bajo el sol me consolaba
viendo nuestras sombras juntas.

Mirá el video de la canción de Jaime Dávalos:

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