No te vayas, por favor…

Escribe: Cristina Pablos

“No te rindas, aún estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo.

Aceptar tus sombras, encerrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo…

No te rindas.

Por favor, no cedas.

Aunque el frío queme.

Aunque el miedo muerda…”

Estos son sólo unos versos desordenados del bello poema “No te rindas”, de Mario Benedetti.

Yo cambiaré el No te rindas por el No te vayas. Y se lo pido a todas las personas, principalmente a los jóvenes, que quieren buscar otros rumbos fuera del país.

En esta gran aldea en que la globalización convirtió al mundo, es comprensible que los jóvenes estén ávidos de cruzar fronteras. Pero el nomadismo no es para cualquiera; menos para un argentino, tan amiguero.

Hay que estar preparado para vivir con personas que viven, comen, hablan y piensan distinto. Es todo un desafío perder familia, pareja, olores, afectos. No todos se acostumbran al desarraigo y los invade una nostalgia permanente.

Hay personas que se fueron en 1973, espantados por la guerrilla. Otros se exiliaron en 1976 cuando, para terminar con la guerrilla, comenzó una sangrienta dictadura militar.

Muchos nos quedamos. Fuimos perseguidos, desaparecidos, dormimos en celdas, silenciaron nuestras voces, secuestraron nuestros sueños. Vivíamos en un estado de zozobra interminable. Pero no han sido los que se fueron los que construyeron esta democracia, imperfecta, pero democracia al fin.

Al país lo defendimos los que nos quedamos. Con el retorno de la democracia, en 1983, los intelectuales, artistas y otros que se habían exiliado en Méjico, España, Venezuela (sí, aunque parezca mentira) u otros países, regresaron y encontraron el país que los que nos habíamos animado a quedarnos, habíamos salvado.

Sé que estamos viviendo en un país que perdió el rumbo con el que soñaron nuestros abuelos inmigrantes. Donde los jóvenes no ven un futuro. Un país tomado por el odio de algunos y la ineficiencia de un presidente que todavía no sabe si gobierna. Sé que es muy difícil soñar y planificar un futuro en un país tan desigual, tan desordenado, tan a la deriva. Pero no te vayas.

La República y la Democracia necesitan personas que le pongan el hombro a la adversidad; que luchen por ella. Hoy, como ayer, la Patria se construye con los que se quedan; no con los que se van.

No te vayas. Pero… si al fin tu decisión es irte… te entiendo.

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2 comentarios en “No te vayas, por favor…”

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