29 de enero de 2022

[Opinión] La negación como mecanismo de defensa

 Escribe: Cristina Pablos

El 14 de noviembre, a las 22.30 horas escuchamos un mensaje grabado, para todos los argentinos, de un presidente con aires de estadista robótico.

Mensaje en el que admitía la derrota y aceptando que él no había hecho las cosas bien, admitía una derrota con 16 puntos de imagen positiva y prometía corregir algunos errores (yo diría varios), criticó a la oposición ganadora y, acto seguido, los convocó a dialogar.

Dos horas más tarde, en el búnker del FdT, escuchamos a un presidente eufórico por una victoria que no fue, invitando a toda la militancia para el miércoles 17 a Plaza de Mayo a festejar el Día de la Militancia y el triunfo, día que coincide con la vuelta de Perón al país en 1972.

Finalmente se concretó una masiva convocatoria -en la que no se habló de la masacre de Ezeiza- y Alberto Fernández, único orador, dijo: “No nos han vencido. El triunfo no es vencer sino nunca darse por vencido”.

¡Eso sí que es la imaginación al poder! En una alocución de 20 minutos y una sola vez nombró, como de pasada, a la vicepresidente, arremetió contra los medios y algunos miembros de la Justicia. Invitó al diálogo a la oposición, pero…agregó: “si Macri no quiere ir que se quede negociando con sus amigos y Milei que se quede encerrado con los suyos”.

No encontró mejor forma de dinamitar el diálogo que con quién sería ¿con Espert y con la izquierda? Hizo un relanzamiento de su gobierno por los 2 años restantes y pidió Paso en el FdT para el 2023.

Son muy preocupantes estos cambios de humor del presidente, más dignos de un sicólogo o, mejor de un siquiatra. Si el gobierno no asume la derrota, ¿quiere decir que seguiremos por este errático rumbo?

Según Gollán: “la palabra derrota no está en nuestro diccionario”. Veamos datos: perdieron por 9 puntos en todo el país, hasta en la Patagonia rebelde, perdieron el quórum en el Senado y empataron en Diputados, perdieron en 15 provincias y en 18 capitales provinciales, perdieron en 109 de los 135 distritos de la provincia de Bs. As., perdieron en las 9 ciudades más importantes del país.

El 67% de los argentinos votaron en contra del FdT, el peor gobierno peronista de la historia. La derrota podría haber sido mayor si no hubiesen gastado $125 mil millones en el Plan Platita, que los tendremos que pagar entre todos.

El FMI pide al gobierno un plan económico con amplio apoyo opositor para negociar la deuda. El presidente dijo que enviará al Congreso un proyecto de ley para: 1) un programa económico plurianual (¿tipo Plan Quinquenal de Perón?), 2) arreglar el déficit fiscal sin ajuste, con crecimiento y 3) bajar la inflación.

Amanecimos el lunes 15 con un nuevo cepo al dólar. Argentina tiene embargados todos sus activos en el exterior (¿se viene otra Fragata Libertad?). Tiene pendientes 10 mil millones de dólares de deuda desde el 2001.

Desconocer una derrota y, además festejarla como triunfo, nada más alejado de la realidad y más cerca del relato propio de los regímenes autoritarios.

Espero que la oposición no compre espejitos de colores. Para consensuar está el Congreso.

No se trata de co-gobernar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat