[Tiempo Loco] Los cuatro riesgos climáticos de todas las regiones del país

Escribe: Ing. Hernán Allasia

Riesgos

  1. Riesgo de afectación a la salud por disminución del acceso al agua potable en la población urbana debido a sequías.
  2. Riesgo de afectación a los ecosistemas por aumento en la extensión, ocurrencia y propagación de incendios.
  3. Riesgo de disminución de acceso al agua segura para consumo en la población rural dispersa.
  4. Riesgo de afectación a los medios de vida de productores pequeños, medianos, familiares, campesinos e indígenas por incendios, desertificación, inundaciones y otras amenazas.

Glosario

Riesgo climático: refiere a las consecuencias potenciales adversas (aún no ocurridas) de un peligro o amenaza relacionada con el clima, los cuales también pueden derivarse de las respuestas de adaptación o mitigación a dicho peligro/amenaza (IPCC, 2019).

Amenaza: refiere a un evento o tendencia física natural o inducida por personas que puede ocurrir de manera potencial, y causar la pérdida de vidas, lesiones u otros impactos en la salud, así como daños y pérdidas a la propiedad, la infraestructura, los medios de vida, la prestación de servicios, los ecosistemas y los recursos ambientales (IPCC, 2019).

Cuando se analizan las amenazas en el contexto del cambio climático, se las denomina amenazas climáticas y se hace referencia tanto a los eventos climáticos extremos de manifestación repentina y sus impactos físicos, por ejemplo, a precipitaciones intensas que generan inundaciones o crecidas de cuerpos de agua por vientos fuertes, como también a los cambios graduales y de manifestación lenta (tendencias), tales como los cambios en los regímenes medios de lluvia o temperatura, erosiones costeras, disminución de nieve, entre otros.

Señal climática: refieren a eventos o cambios graduales del clima, que no dependen ni de la exposición, ni de la vulnerabilidad, ni de actividades humanas, por lo que no pueden verse influenciadas por la adaptación u otras medidas que buscan enfrentar los daños y pérdidas relacionadas con el clima (GIZ & EURAC, 2017).

Por ejemplo, el aumento de las precipitaciones torrenciales corresponde con una señal climática, y no así las inundaciones urbanas causadas por estas, ya que dependen también de factores de vulnerabilidad y de las actividades humanas. Es decir, se puede actuar para reducir las inundaciones, más no para reducir las precipitaciones torrenciales.

Vale aclarar, que las señales climáticas pueden ser amenazas en sí mismas. Consecuencias intermedias y otras amenazas climáticas: serie de efectos potenciales que conducen al riesgo analizado y que en la mayoría de los casos dependen tanto de las señales climáticas, como de la vulnerabilidad y las actividades humanas que exacerban sus efectos, es decir, de más de un componente.

Asimismo, existen casos en los que dependen sólo de las señales climáticas, pero se incluyen en esta categoría porque son efectos no climáticos. Entre las consecuencias intermedias se pueden tener impactos físicos directos, es decir amenazas climáticas.

Exposición: presencia de personas, medios de subsistencia, servicios ambientales y recursos, especies y ecosistemas, infraestructuras, bienes económicos, sociales o culturales en áreas con riesgo de verse afectadas por amenazas vinculadas al cambio climático (IPCC, 19/21 2019). Por ejemplo, poblaciones costeras en áreas afectadas por sudestadas o poblaciones sobre zonas inundables.

Vulnerabilidad: las características y las circunstancias propias de una comunidad, sistema o bien que los hace susceptibles a los efectos dañinos de una amenaza.

Esto incluye, por ejemplo, a las condiciones sociales, económicas, culturales, institucionales y/o de infraestructura que hacen susceptible a una población frente a una amenaza determinada.

Estas condiciones existen previo a la ocurrencia de un desastre y determinarán la intensidad de los daños que produzca la amenaza. Por lo tanto, el grado de daño que pueda causar un desastre se relaciona directamente con la existencia de mayores o menores condiciones de vulnerabilidad.

 Sensibilidad: se refiere al grado en que un sistema o una especie se ve afectada, adversa o beneficiosamente, por la variabilidad o el cambio climático (IPCC, 2019). El IPCC (2019) aclara que los efectos pueden ser directos (por ejemplo, un cambio en el rendimiento del cultivo en respuesta a un cambio en la media, rango o variabilidad de la temperatura) o indirectos (por ejemplo, daños causados por un aumento en la frecuencia de inundaciones costeras debido al aumento del nivel del mar).

Cabe aclarar que, la sensibilidad está determinada por aquellos factores que afectan directamente las consecuencias de un peligro, lo cual puede incluir atributos físicos de un sistema (por ejemplo, material de construcción de casas, tipo de suelo en campos agrícolas), sociales, económicos y culturales (por ejemplo, estructura de edad, estructura de ingresos) (GIZ, 2017, p. 16).

Capacidad de adaptación: es definida por el IPCC (2018) como la habilidad de los sistemas, instituciones, personas y otros organismos para ajustarse al daño potencial, aprovechar las oportunidades o responder a las consecuencias. Asimismo, este concepto abarca tanto a los recursos (naturales, financieros, institucionales o humanos) disponibles para la adaptación en un sistema determinado, como a la capacidad de ese sistema para desplegar eficazmente esos recursos para avanzar la adaptación (Brooks & Adger, 2004 en CMNUCC, 2021).

También podés leer:

Fuentes: Informe Análisis de riesgos del Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Dirección Nacional de Cambio Climático – Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la República Argentina (2022)

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