29 de enero de 2022

Ucacha celebra este domingo sus 120 años

En la mañana de este domingo tiene prevista la Misa de Acción de Gracias en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario. Posteriormente, tendrá lugar el acto protocolar y la entrega de distinciones a diversos vecinos e instituciones.

Por la tarde habrá espectáculos musicales, cine y un paseo de artesanos y emprendedores en el amplio predio del ferrocarril. En dicha localidad ya se viene desarrollando una muestra de fotografías que sintetiza la historia de Ucacha.

Un poco de la historia de Ucacha

En octubre de 1707, indios serranos de tierra adentro y araucanos chilenos se defienden y matan al capitán Antonio de Garay y a su partida compuesta por nueve hombres, mientras arreaban ganado cimarrón en las proximidades de las sierras pampeanas, al extremo sur de la provincia de Córdoba. Informado de esto, el Cabildo de la ciudad de Córdoba, en su deber de guardián de frontera y ante el temor por la propagación de estos hechos en su territorio, decide enviar una partida militar al sur cordobés para investigarlo. Además, la zona comprendida entre los ríos Tercero y Cuarto era vital para la economía, el tráfico y el comercio entre las provincias del Paraguay y Tucumán, el Río de la Plata, la provincia de Cuyo y el reino de Chile, por lo cual era fundamental mantener buenas relaciones con los originarios del lugar.
1708, el teniente José Cabrera y Velazco, descendiente directo del fundador Jerónimo Luis de Cabrera, partió a las tierras del Cuarto (así denominaban los realistas el territorio comprendido desde el río Tercero hacia el sur), donde se entrevistó con varios caciques pampas.
11 de mayo de 1708, al sur del arroyo Tegua y a orillas de una laguna, Cabrera y Velazco se encuentra con las tolderías del cacique Chichée Ucucha. Según el expediente escrito de puño y letra por el mismo Cabrera “en este paraje se hallan unos 15 toldos pertenecientes a la familia de Ucucha que se compone de 38 indios, desde la edad de 16 años hasta 48 y otras tantas mujeres parideras, todos sujetos al hijo de Ucucha, y a un hermano suyo, llamado Chincha Ucucha”. En estas reuniones los caciques pampas le adjudicaron a sus pares de tierra adentro, no solo aquel asesinato del capitán Garay, sino también otras fechorías. Estas confesiones produjeron en los indios serranos un sentimiento de venganza que con los años le costaría la vida a muchos pampas, ya que en 1726 unos 300 indios de tierra adentro traspasaron los límites del río Cuarto y en cercanías del arroyo Carnerillo cargaron contra un resguardo de indios pampas en el cual, entre otros, resulta muerto Chincha Ucucha.
Acosados por los indios de tierra adentro y por la colonización, los pampas de la zona del río Cuarto pasaron a formar parte de una reducción de indios, que los padres franciscanos tenían a orillas de éste, en el paraje El Espinillo (actualmente la localidad de Reducción). La familia de Ucucha pasa casi 30 años en esta reducción franciscana hasta su disolución, a finales del siglo XIII. A partir de allí la historia de la familia Ucucha se pierde, y es muy probable que este clan se haya ido hacia el sur, en busca de recuperar la libertad perdida.

Antiguos caseríos en la zona
1778, según el censo poblacional (Archivo Histórico de la Provincia), la zona de Ucacha estuvo habitada por residentes permanentes por lo menos desde 1778. Estos pequeños caseríos, compuestos por un par de ranchos cada uno, se encontraban en los parajes La Leoncita y Monte de San Juan y sus moradores eran familias de españoles o sus hijos, que se dedicaban a la cría de ganado. Además, estos ranchos eran postas en los viajes que se dirigían a la Villa de la Concepción (Río Cuarto) o Punta del Sauce (La Carlota).
A mediados del siglo XIX y ante el recrudecimiento de la lucha interétnica, estos y otros caseríos de la zona quedaron casi despoblados. Para su defensa, el gobierno provincial adiciona una nueva línea de fortines a los que ya existían sobre las márgenes del río Cuarto. Esta segunda línea de frontera se instaló a la altura del arroyo Chucul y, entre otros, se emplazó allí el Fortín Ludueña que contaba con un reducido cuerpo de caballería y se encontraba un par de leguas al norte de Ucacha, en lo que hoy se denomina Estancia El Barrial o Fortín Felipia. Fue creada a partir de una misiva del comandante de frontera don Pedro Oyarzábal en la cual se le ordena al teniente coronel Francisco Rapela que “reciba e instruya una fuerza militar para ponerla en el paraje Felipia o en la Laguna La Felipa (actualmente esta laguna forma parte de la Reserva Provincial de Flora y Fauna Laguna la Felipa), que se halla inmediata, siendo posible, prohibir a los soldados entre otras cosas, la embriaguez, los naipes y la taba”.

Luego de que la frontera pasara nuevamente más al sur, este fortín se disuelve y no se conservan restos materiales.

Originarios e inmigrantes
Finalizada la Campaña del Desierto y con ella el exterminio casi total de los pueblos originarios, el FF.CC. fue la carta de presentación del mundo capitalista en la pampa cordobesa. El tendido de cientos de kilómetros de vías férreas, en territorios ex dominio del originario, significó un quiebre histórico en la región no sólo desde el punto de vista económico–comercial, sino también social y demográfico.

El ferrocarril como medio de transporte, además de trasladar el fruto de las cosechas hacia los centros urbanos y puertos de embarque, trajo consigo miles de inmigrantes, especialmente italianos y españoles, que llegaron a estas feraces tierras, con el propósito de trocar en realidad el sueño que traían desde Europa de “hacerse la América”. Estos extranjeros se instalaron en colonias agrícolas, a la vera de las estaciones de FF.CC. y junto a los antiguos gauchos alzados, viejos soldados y originarios más o menos adaptados, levantaron pueblos de lo que se bautizó como Pampa Gringa. Si bien son numerosos los pueblos que tienen estos rasgos comunes en sus orígenes, la centenaria localidad de Ucacha, desde su nombre conmemora a un pueblo originario vencido en el campo de batalla, y arrasadas su identidad, religión, lengua y cultura. Con esto, la palabra Ucacha se carga de significado y es, además del nombre de una localidad, el símbolo de una lengua y de un pueblo originario que se resisten al olvido.

Fuente: Ucacha, un indio un pueblo. Autor Diego Julio Ludueña – Edición independiente – Ucacha, noviembre de 2001; Google

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