Una esquina, varias historias: despensa, peña y peleas

Boulevard España y Jujuy. Una esquina, muchas historias en un local que comenzó a funcionar como despensa, luego comedor y hasta una peña artística. También fue epicentro de varias trifulcas entre los asistentes.

Escribe: Julio A. Benítez – (benitezjulioalberto@gmail.com)

Don José Vivian y María Bernardi, casados en su patria, en el año 1920, se embarcaron con destino a Argentina, llegaron a nuestra villa y compraron un terreno en Boulevard España 600 esquina Jujuy 1501, donde construyeron su casa y un salón e instalaron una despensa. Allí nacieron sus hijos Elisa, Yino, José y Mario.

María y José Vivian, en una fotografía del año 1920.

Mientras doña María atendía el negocio, don José, de profesión albañil calificado, trabajó, entre otras obras, en las del Palace Hotel, de la Asistencia Pública y de los Bomberos Voluntarios, acompañado en tales tareas por su hijo Yino (El Colorado), quien también jugó al fútbol en el Club River Plate de nuestra ciudad y fue transferido al C.A. Tigre, para integrar luego el equipo de Nueva Chicago, debiendo regresar por problemas de salud.

Mario Vivian fue uno de los fundadores de la empresa Budavi.

María y Mario Vivian, en el almacén que funcionaba en esa esquina. Mario sería uno de los fundadores de la empresa Budavi.

Testimonio de vecino

Fermín Bizzutti, exvecino (Jujuy 1547) de la familia Vivian, comentaba:

“Antonio, mi padre, era zapatero, cuando falleció yo seguí en el taller, después de haber realizado otras tareas, entre ellas trabajé en la ex fábrica Estincal. Me ayudaba mi madre, Polonia, Doña “Pola” para los vecinos.

Recuerdo cuando doña María cerró el negocio y se lo alquiló a René Virgolín, a quien le   sucedió una señora de la que no me acuerdo su nombre, que puso un comedor, sin mayor éxito, ya que atendía a los comensales con un perrito en sus brazos. Luego se estableció allí Gustavo Cornaglia con un taller de gomería.

Hacia 1955, el señor Ángel Garrassa, ex empleado del F.C.C.A., recién jubilado, y su esposa, Amalia Salomón, abrieron la peña “Achallay Huasi”, lugar de encuentro de músicos y cantores, entre otros, “Quico” Verderó con su acordeón, Argüello con su órgano y el cantor Pedro Piedra.

El policía “Condi” González, cuando realizaba ronda por la zona, después de la medianoche, se sacaba la gorra, buscaba su guitarra, guardada en un viejo armario y desde ese momento… meta zamba y chacarera”.

Cambio de rumbo

“Al principio y por varios años concurrían familias, que podían disfrutar de exquisitas comidas criollas, empanadas, locro, asado con leña, preparados por Norberto Fratondi.

Más adelante, el ambiente tomó otros rumbos, fue un lugar de encuentros furtivos, llegaron allí señoritas de la noche, siendo luego un espacio de jóvenes y no tan jóvenes que concurrían para divertirse y tal vez conseguir una compañera para pasar un buen momento.

 “Comenzaron a ser frecuentes las peleas y en oportunidades salieron a relucir armas blancas y de fuego, originando situaciones graves.

Yo no lo vi, pero escuché que algún malherido fue arrastrado hasta el boulevard para evitar problemas. Fui uno de sus clientes -dice Fermín– y, entre otros, recuerdo a Ferreira, Osvaldo Díaz y González.

El “Achallay” cerró a fines de la década de 1970.

Vecinos, fútbol y canto

“En el barrio se formaron dos equipos de fútbol, “Carpintería Caballero” y “Casa Vivian”, que se enfrentaban en un campito frente al boulevard.

Recuerdo a algunos de los integrantes de esos equipos, los hermanos Vivian, los hermanos Virgolín, Caballero y el referí era don Charra, padre de Omar, el cantor de tangos.

Vivían en esa zona, entre otros, Modesta Ponce, Pacífico Pedraza, Tranquila Montagner, don Parmenio Gallo, Polonia Roca, Genoveva Rodríguez, dueña de un perrito, al que había bautizado “Preguntale”.

Años después los hermanos Luis y Ricardo Pigni alquilaron ese salón, hasta que se trasladaron a su propio local.

En la plazoleta central del boulevard España, precisamente al frente de la esquina motivo de esta nota, tuvo su primera ubicación el monumento al “Gaucho”.

En varias oportunidades actuaron músicos que estaban de paso por nuestra ciudad, como una noche en que cantaban dos guitarreros paraguayos, buenos artistas, pero que al paso del agente de ronda los llamó dado que eran reclamados por la Policía de la Provincia, y los detuvo, vaya a saber qué delito habrían cometido… y a cantar a la Jefatura de calle General Paz”.

El viejo salón de esa esquina fue demolido, para construir el “Edificio Mario I”, inaugurado en diciembre de 2011.

Agradecemos a la señora Verónica Vivian de Piaggio por su colaboración y las fotografías.

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