Vicentin: Plan Vallejos y el regreso a la socialización de pérdidas

Escribe: Julio César Nieto

La historia del caso Vicentin, tiene un cercano antecedente desapercibido, y fue cuando la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos propuso que el Estado adquiera acciones de las empresas a las que rescata.

Las polémicas declaraciones, en medio del malhumor social por el confinamiento y la actividad económica en caída, recibió el rechazo del Presidente cuando en su visita a Formosa aclaró: “que esa idea loca de quedarnos con las empresas no lo queremos hacer”.

Sin embargo, la volatilidad de opinión dentro del círculo más duro del Gobierno, tomó un camino opuesto cuando el país conoció la crisis de la empresa Vicentin SAIC. 

En deuda

El Grupo Cerealero Vicentin es el ente más importante y más endeudado de la provincia de Santa Fe. Sus acreedores son varias entidades financieras internacionales y nacionales, siendo el Banco Nación el mayor de ellos; además de sus numerosos proveedores y la AFIP. 

La empresa a finales de 2019 ingresó en Concurso de Acreedores (un procedimiento judicial que sucede cuando una entidad se declara insolvente para hacer frente a sus obligaciones financieras). Del concurso judicial participan más de 2600 acreedores. 

La deuda de la empresa asciende a 1.350 millones de dólares, de los cuales unos 1.000 millones están contraídos con bancos, siendo el Banco de la Nación Argentina el de mayor monto, estimado en U$D 292 millones (a dólar oficial). 

El Gobierno, con la excusa de la “soberanía” alimentaria, inconstitucionalmente por DNU (522/2020) nombró un interventor (Roberto Delgado); y a tratar una futura expropiación. 

El rechazo social y del sector productivo, obligó al Gobierno a revisar su estrategia generando divisiones hasta dentro del gabinete. Así mismo, la tensión se acrecentó, cuando el Juez a cargo del concurso, Fabián Lorenzini, rechazó el DNU del Ejecutivo, restituyendo a todos los directivos en su cargo y al síndico en cuestión para continuar con el proceso en marcha. 

La disputa

La polémica medida puso sobre la mesa un debate en todas sus aristas. Desde el rol del Estado empresario, la defensa de la propiedad privada y la innecesaridad de contraer una deuda de privados en un país en medio de una re-negociación con acreedores internacionales y con sus cuentas en rojo. 

El Gobierno perdió su primer round. Expropiar Vicentin no garantizará la soberanía alimentaria, ya que la empresa exporta productos que no consumimos (derivados de soja). Sin embargo, el estado de alerta de muchas empresas en similar situación (como SanCor) están al pie del cañón. 

El Plan Vallejos, rechazado en un primer momento por el propio Alberto Fernández, está en marcha. 

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