[Historias] Apretá el pomo que, ¡carnavales eran los de antes!

En pleno fin de semana largo de carnaval, repasamos una nota periodística de principios de siglo 20, que tiene como protagonistas a los festejos de Villa Nueva y Villa María. Los pormenores de la organización de estos eventos que invitaban a celebrar a los pobladores de las “villas” de antaño. A continuación, este texto que tiene casi 120 años.

Escribe: JULIO A. BENÍTEZ – benitezjulioalberto@gmail.com

“Circula la versión de que llegará una invitación para una reunión que se realizará en el taller de pintura de los señores Rodríguez Hnos., hoy a las 12 horas para cambiar ideas a fin de formar una Comparsa que alegre las fiestas del Rey Momo. Deseamos que el éxito complete los esfuerzos de los entusiastas carnavaleros y al mismo tiempo les avisamos que anden con cuidado porque al mismo tiempo habrá elecciones… y las mascaritas querrán también votar.

El importante comercio de don Constante Sobral acaba de recibir un selecto y gran surtido de artículos para carnaval y hemos sido obsequiados con algunas muestras de los mencionados elementos.

Entre el elemento joven y siempre dispuesto de Villa Nueva ha brotado la idea de efectuar un corso que superará al de años anteriores y que dejará memoria para los posteriores.

Con tal motivo se reunió un grupo de jóvenes con el objeto de cambiar ideas al respecto para combinar el mejor modo de llevarlo a la práctica. Podemos afirmar que la importante casa de comercio de los señores Ysla y Cía. de aquella población están preparando muchos faroles a alcohol para iluminar las calles que recorra el corso.

Nuestra voz de aliento a la entusiasta juventud de Villa Nueva que se propone honrar con excepcionales festejos el corto pero bullicioso reinado de Momo.

En Villa Nueva y por iniciativa del respetable vecino señor Edelmiro Pérez, tuvo lugar una reunión vecinal con el objeto de formar una Comisión que se encargue de organizar el carnaval que alegrará a la población de este pueblo.

Así quedó formada dicha comisión: Presidente, Ramón Castro; Tesorero, Manuel Ferreyra; Secretario, Guillermo Prodel; Vocales Edelmiro Pérez y Basilio Hoare.

Ya se inició con espléndido resultado la suscripción para conseguir fondos a fin de pagar los gastos indispensables. Aunque no hay nada resuelto de la forma en que se celebren las fiestas de Momo, podemos, sin embargo, adelantar, que el corso estará amenizado por una banda de música y el alumbrado a alcohol estará a cargo de la firma local de los señores Ysla. Felicitamos sinceramente a nuestros vecinos por su laudable y entusiasta iniciativa.

Los señores Ramón Castro y Guillermo Prodel, Presidente y Secretario, respectivamente, de la comisión pro – corso de Villa Nueva han hecho circular personalmente los bonos contribución también entre los comercios de Villa María, cuyos vecinos se han suscripto con verdadero entusiasmo. Con que ¡A rendir pleito y homenaje al Dios Momo! pensando entre todos, que, solamente son tres días en el año en que reina la alegría, junto con la mentira y la farsa.

En Villa María

En Villa María, como siempre, a última hora se resolvió celebrar el Carnaval con el característico Corso, a cuyo efecto se ha contratado una banda de música de la ciudad de Córdoba. A divertirse y gastar poco, que es la mejor diversión.

Y así, después de todos estos escarceos, llegamos al final de los Carnavales de Villa María y Villa Nueva, que resumimos de la siguiente manera:

“Los Corsos han estado hermosos, espléndidos, este es el comentario espontáneo, sobre todo de los que hemos tenido la dicha de asistir a la fiesta en las dos pueblos, que el primer día domingo nos vimos espantados por la intensa lluvia que nos remitió a todos a nuestros hogares, pero el lunes y  martes los habitantes de las dos orillas del Tercero se unieron, olvidando viejos antagonismos,  hicieron platónico connubio conjuncionándose socialmente, dejando de lado a la intrigante política, mirando al cielo, por las dudas.

Para terminar, diremos que no hubo durante esos días que lamentar ningún incidente de consideración, a no ser la caída de un sargento de la policía local, cuyo caballo se asustó, enredado en un lío armado por miles de serpentinas.

Fueron cuidadores del buen servicio sus subalternos, el Comisario General don Carlos Freire y el Sub Comisario Valentín González.

Sólo hay que lamentar la explotación que hicieron los cocheros, valiéndose de la ocasión y sin tener en cuenta la tarifa municipal, han cobrado hasta ¡Seis pesos por hora de recorrido!

Una verdadera falta de solidaridad, fue una falta de respeto a las autoridades… y a los bolsillos de quienes concurrieron a divertirse sanamente.

De cualquier forma, que se repita el corso, que todo el mundo esté alegre, contento, que asista, son los fervientes votos, de este cronista…

Fuente: Revista “La Idea” del  Nº 17 a1 Nº 21,  del 19/2 al  19/03 del año  1905 – Director don Fernando Correa.

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