Milei y su fatal arrogancia: $LIBRA y el escándalo del criptogate

Tremenda repercusión mediática viene sacudiendo al país en estos días. Una vez más (si, otra vez… «y no de nuevo, decía») el presidente Milei se vio envuelto en un escándalo cripto.

Escribe:  Julio César Nieto

La historia se repite, primero como tragedia y después como farsa dicen los marxistas. Aquí parece lo opuesto. El presidente respaldó – como en 2021- un proyecto cripto de dudosa reputación. Y hoy en el poder, casi absoluto e infalible, no se la dejaron pasar.

En fracción de dos horas reloj, el primer escándalo público del León, lo dejó más descolocado que nunca.

En Olivos y Casa Rosada el horno no está para bollos, pero esta mala jugada, que tampoco representa un escándalo a lo que veníamos acostumbrados en las gestiones anteriores deja golpeado al Presidente y, en consecuencia, algunos puntos a considerar:

  1. Milei es economista, lúcido y seguro, pero no entiende nada de finanzas. Ni de bonos, ni de acciones ni mucho menos de cripto.

Lo entrevisté en cierta ocasión y no sabía ni siquiera lo que era la tecnología Blockchain. Y en su defensa no tiene por qué saberlo, la mayoría de los profesionales en Ciencias Económicas lo ignoran, para eso están los asesores.

  • El Gobierno ignoró a los que saben.

Me consta que en el Gabinete existen idóneos en la materia: desde el Ministro «Toto» Caputo tildado por Macri -exagerado a mi gusto- como «El Messi de las Finanzas», o el presidente del BCRA Santiago Bausili con una prolija trayectoria en la banca, hasta el físico nuclear y especialista en carteras de inversión Demian Reidel, asesor privado del presidente.

¿Todos estos reconocidos y respetadas personalidades en los Mercados Financieros no le avisaron el tropezón que se le venía? ¿U optó por escuchar al “cripto influencer” llamado Mauricio Novelli? (a quien solo conozco por sus publicidades en redes sociales promocionando su «Escuela de Trading»:  NW Professional Trading).

  • La incapacidad de reconocer un error.

Sin dudas, y quizás, la mayor debilidad no sólo del Gobierno sino también de su alborotada militancia (sobre todo twitera) sea reconocer que errar es humano. La idea de lo sobrenatural invade a esta gente: «Las fuerzas del cielo», «El hombre Gris» o «El mejor gobierno de la historia» no da lugar al error. Ante el mínimo, te fletan. Y los ejemplos sobran. Ante ello, buscar un culpable o trasladar culpas es la vieja manía de la dirigencia argenta por doquier.

Minar la confianza

No hubo corrupción ni tampoco dilapidación de fondos públicos, pero claramente fue una maniobra que pegó en el círculo que no debía pegar: su militancia.

La gran mayoría de los «bitcoiners» o inversores cripto son simpatizantes, votantes y seguidores de este proyecto. El golpe se sintió y se puede ver en las redes o grupos de estos ecosistemas.

La «intelectualidad», los periodistas que hablan sin saber y la dirigencia opositora son un 4 de copas en este embrollo.

Este escándalo era tan prevenible como innecesario. Dañó la confianza y afectó más a los propios que a ajenos. Y en el Gobierno lo saben.

El presidente Javier Milei se equivocó.

Reconocer el error y no repetirlo es no solo de humanos. sino también de sabios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *