[Argentinadas] Sí, pero no: Verdades e ilusiones de la economía moderna

Escribe: Raquel Baratelli

Vamos bien, pero estamos mal. Suben los precios, el bolsillo cada vez alcanza menos pero no es que haya inflación.

Las reservas del tesoro están en cero, no hay plata para nada, pero resulta que el banco central está lleno de billetes y hay superávit fiscal.

Se terminó el cepo, pero no del todo. La cosa está que arde, el gobierno va dando pasos erráticos, pero a todos los festejan con los pulgares para arriba, abrazos, risas y fotos.

Viajes para fotos que no son, escándalos con cripto en los que nada que ver, comisiones investigadoras que no se sabe si llegarán a buen puerto.

Abrazos y felicitaciones por conseguir más condicionamientos del fondo. Chochera por lograr más deuda. Festejos por el enviado del Fondo que viene a ajustar más las clavijas.   

Los especialistas ortodoxos vaticinan desastres inmediatos que no llegan. Después de los anuncios de un viernes se preveía el quilombo que el lunes no fue.

Que el dólar esté en baja, pareciera que no es tan bueno, porque si baja de más hay fuga, pero también puede haber llegada, pero al campo vaya a saber, en definitiva, a los dichos del gobierno nadie sabe nada, más que ellos.

Exitistas como nadie, los sectores oficialistas siguen apostando por el nuevo régimen cambiario, que de novedoso no tiene nada. Vivimos una película que ya vimos en el pasado, pero no creas, eh, esta vez es la misma, pero termina distinto…

Nada es más importante para definir el porvenir como esta lucha de poder entre gente que de una manera u otra, queden bien o mal parada en octubre, seguirán de pie

La puja por las elecciones, es lo que manda, como si fueran para presidente; al final, viejo, Diosito sigue atendiendo en Buenos Aires, donde se juegan todas las pulseadas que definen el futuro de todo el país. Seguimos en este federalismo unitario.

Nada es más importante para definir el porvenir como esta lucha de poder entre gente que de una manera u otra, queden bien o mal parada en octubre, seguirán de pie. Mientras sigue la ruleta rusa entre las reservas de un tesoro cada vez más flaco.

En fin, viejo, por suerte semana santa con el finde largo, nos dio un respiro para desentendernos un poco de las entelequias económicas del día a día y centrarnos en cuestiones trascendentales para la humanidad como la pasión de Cristo.

Te acordás, ese flaco que quería un mundo feliz y equitativo, que promulgaba el amor al prójimo y la hermandad de los hombres, ése que se la jugó en serio por todos.

Un tipo que ya fue, ¿viste?

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