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[Argentinadas] El ser argento, ayudar al otro a pesar de tanto egoísmo y agresividad
Escribe: Raquel Baratelli
Cuántas veces hablamos de la mala comunicación en esta era de la conectividad y de las redes sociales cibernéticas.
Cuánto nos hemos aislado de los demás entre tanta pantallita, chicos.
Es un hecho que la forma de comunicar se ha desvirtuado con tanta agresividad barata, sobre todo en el ámbito de la política, que hoy se asemeja al de la farándula, en esa necesidad de vender para sobrevivir.
Es preocupante también el grado de primitivismo e infantilidad en las reacciones de los x- nautas, muchas veces traspolados a las cámaras de nuestros representantes electos; así también la irresponsabilidad y la falta de respeto extensamente manifiestas desde los más altos mandatarios hasta los funcionarios y dirigentes de las bases.

Hoy, las actitudes desaforadas que sólo se veían en las canchas de futbol, han pasado a ser casi la cotidianeidad en la comunicación entre esta casta de la política de la que también forman parte los “anticasta”.
En fin, chicos, sabemos que el egoísmo, la violencia y la agresión ya son parte de la idiosincrasia moderna.
Sin embargo, es en la calle cibernauta, entre watsaperos e instagrameros y por qué no youtubers, donde a pesar de los pesares, el ser argento se mantiene incólume.
Es que no hay político, ayuda social ni bono que puedan comprarla, ni medida económica capaz de alcanzarla. Lo que nos define como colectivo, es inmune a cualquier motosierra.
Será solidaridad, compasión, amiguismo o espíritu gregario, no podría definirse como algo único, o aislado que pasa una vez, en un contexto único y ya está.
Nada tiene que ver la holgura de bolsillo ni la intención de sacar provecho propio, simplemente lo que convoca son las ganas de ayudar, de estar para el otro.

Para la mente argenta “una gauchada” se propone, se convoca, se difunde y se hace.
“Una ayuda de mis amigos” siempre llega de gente que ni se conoce entre sí pero que, por alguna razón, chiquita o grande, desparrama la necesidad de ir en auxilio de…
Sin héroes ni mayores pretensiones mezquinas, son esos pequeños aportes voluntarios individuales que aparecen como mínimos granitos de arena que vienen a aliviar esta sensación de desamparo global que se siente en esta parte del mundo, donde la unión de la gente de a pie, como les gusta decir a muchos, sigue siendo la fuerza para seguir adelante.