[Opinión] El laberinto de la ilegalidad: El fracaso de la ordenanza 13549 en Córdoba

​La ciudad de Córdoba atraviesa una crisis de movilidad que no solo se palpa en el tráfico, sino en la profunda erosión de sus instituciones regulatorias.

Escribe: Abogado Carlos Cafure

La Ordenanza 13549, sancionada con la promesa de ordenar la convivencia entre las plataformas digitales y el transporte tradicional, se ha revelado como un instrumento estéril, un «traje a medida» que ni sus propios beneficiarios están dispuestos a vestir.

Un Registro Fantasma y la Ilegalidad Masiva

A meses de su implementación, la normativa es un cascarón vacío.

Aunque existen firmas inscriptas, el municipio mantiene un hermetismo alarmante sobre cuáles están efectivamente habilitadas.

Mientras tanto, la realidad en las calles desmiente cualquier intento de control: se estima que más de 50.000 choferes operan a través de aplicaciones en la absoluta clandestinidad, sin cumplir con los registros, ni las cargas tributarias que la ley exige.

​Esta desobediencia civil masiva no es casual.

La ordenanza fue diseñada bajo una lógica de flexibilidad extrema que, paradójicamente, las plataformas han decidido ignorar, perpetuando un sistema de competencia desleal.

El Concejo Deliberante y la actual gestión municipal, al avalar este esquema, han permitido que la «uberización» avance sobre la legalidad vigente.

El Ocaso del Taxi y el Remís

​El costo de este experimento fallido lo paga el transporte público automotor municipal.

Los taxis y remises, servicios históricos con décadas de presencia en la capital, se encuentran hoy al borde de la desaparición.

La destrucción del sistema tradicional no es un daño colateral, sino el resultado directo de una política que privilegia a empresas transnacionales sobre el trabajador local.

​La pregunta que resuena en las paradas y centrales es inevitable: ¿Quién se hará responsable de las pérdidas económicas y los perjuicios que vienen sufriendo los titulares y choferes de taxis y remises?

El daño patrimonial y moral a miles de familias cordobesas, es una mancha que la administración política difícilmente podrá borrar.

La Justicia como Última Trinchera

​Con el Ejecutivo y el Legislativo en silencio, todas las miradas se posan sobre el Poder Judicial de Córdoba.

Actualmente, diversas causas tramitan en los tribunales locales, buscando frenar la sangría del sector.

​El Tribunal Superior de Justicia tiene ante sí el desafío histórico de demostrar que el derecho no es una herramienta maleable al servicio de la tecnología, sino un resguardo para los trabajadores.

En el corto plazo, veremos si la justicia cordobesa decide proteger un servicio público esencial o si permite que el patrimonio de miles de taxistas y remiseros, se diluya en el vacío de la ilegalidad permitida.

(*) Asesor Legal del Sindicato de Peones de Taxi de Córdoba

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