Deporte, valores e inclusión: se desarrollaron las 29° Olimpíadas Deportivas para Personas con Discapacidad

El encuentro reunió a más de 250 participantes en el Salón de los Deportes. Desde el Instituto Especial del Rosario destacaron la importancia de estos espacios de convivencia, empatía y aprendizaje integral.

Escribe: Kristela Wielikosielec

El pasado martes 20 de octubre, el Salón de los Deportes fue escenario de una nueva edición de las Olimpíadas Deportivas para Personas con Discapacidad. El evento contó con la participación de más de 250 jóvenes y adultos pertenecientes a diversas delegaciones e instituciones de la ciudad y la región, quienes compartieron una jornada de competencias adaptadas de atletismo, maratón, fútbol, bochas, tejo y rugby, además de talleres de arte, yoga y un baile de cierre.

Entre los establecimientos presentes, la modalidad especial del instituto del Rosario («Las Rosarinas») formó parte activa tanto en la cancha como en la organización articulada. Además del equipo docente de la institución, estudiantes del Profesorado de Educación Física colaboraron en el arbitraje y en la coordinación de las distintas postas deportivas como parte fundamental de su formación docente.

El valor de la convivencia y el aprendizaje

En diálogo sobre el impacto de esta iniciativa, Natalia Pérez, vicedirectora de la modalidad especial del Instituto Rosario, remarcó que estas instancias trascienden la competencia deportiva:

«Cualquier espacio social de encuentro con otros es una oportunidad de aprendizaje donde se desarrollan distintas habilidades y se enfrentan desafíos que motivan, tanto en lo individual como en lo colectivo. El aula es un espacio de convivencia, pero una cancha también lo es.»

Asimismo, subrayó la importancia de promover valores como el juego limpio, la solidaridad y la empatía:

«Se aprende a relacionarse con otros, el respeto mutuo y la empatía de mirar qué necesita el compañero. En nuestra escuela, de ideario católico, intentamos testimoniar cotidianamente esos valores rosarinos. El desafío diario es que la escuela sea un lugar donde todos tengan la oportunidad de seguir aprendiendo, evolucionar y desplegar su potencial junto a sus familias.»

Una red institucional que sostiene

La jornada reflejó un trabajo mancomunado entre diversas entidades locales y regionales. Entre las instituciones participantes estuvieron la Escuela Especial Clotilde Sabattini, El Andén, Leo Kanner, El Principito, El Parque, CEMDI, Taller de fútbol de Villa Nueva, AFA de Bell Ville, Deporte Adaptado de Devoto y Amanecer de Laboulaye, entre otras. También colaboraron estudiantes del PEF Trinitarios, 5° año del Colegio Rivadavia, el Programa San José Rugby, Tecnoteca, el Profesorado de Educación Especial y el Taller de Yoga de la UNVM.

Como balance final, el verdadero triunfo de estas olimpíadas radica en el trabajo en equipo: una red tejida en base al respeto mutuo. Sus efectos trascienden el presente porque, más allá de los resultados en la cancha, el evento deja una huella profunda en los participantes y sus familias, demostrando que la solidaridad y el reconocimiento del otro son los pilares indispensables para construir una sociedad verdaderamente inclusiva y justa que nos involucra a todos.

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