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Memorias de una Argentina de los años 30…
¿Te acordás, hermano?
Escribe: JULIO A. BENÍTEZ –
De la Edición Especial del Diario “Heraldo” del 25 de diciembre de 1939, de un extenso texto hemos resumido que: “La República Argentina forma parte de una unidad geográfica que en el norte rebalsa el trópico de Capricornio; al sud se agudiza en la unión de los dos océanos; al oeste hurga el cielo con los pinachos más elevados de la cordillera andina y al este, en suave declive, besa las risueñas márgenes del Uruguay, se ahonda en las arenosas playas del Río de la Plata y amortigua las broncas marejadas del Atlántico.
Dentro de su territorio se desenvuelve un mundo en pequeño, con regiones subtropicales, cubiertas de esteros y de bosques; pampas inmensas cuyo clima templado apenas vitaliza arbustos y pastizales, pero que el hombre con la canción promisoria del arado transformó en el áureo mar ondulante de los trigales; estepas milagrosas de frío, donde el hálito de la mansa oveja sube verticalmente como una columnita de humo y contrafuertes cordilleranos, en cuya tierra pedregosa la vid se arraiga. Un mundo, relativamente pequeño, donde podría vivir un pueblo feliz.
DESNUDANDO UN PAÍS DEL PASADO
Con una superficie de 2.792.713 kilómetros cuadrados, con 13 millones de habitantes (aunque oficialmente no está aceptado, serían 500.000 las personas carecientes de medios básicos para su subsistencia, 3,84 %) podría cobijar con holgura a más de 50.000.000 de personas. Según cálculos oficiales, el 75% de la tierra apta para el cultivo y la ganadería está en manos de 21.231 propietarios que son dueños de 5.055 hectáreas cada uno, término medio. Hay terratenientes cuyos fundos cubren un área mayor que algunas naciones europeas, como por ejemplo, la familia Álzaga Unzué, que solo en la provincia de Buenos Aires posee 411.938 hectáreas. Nuestra población, en la que predomina el elemento europeo, sigue movimientos que emanan de Buenos Aires, que mira a Europa con admiración; palacios majestuosos se alinean en sus avenidas, tipo parisinas. Sin embargo, los sórdidos conventillos, hacinados de personas, pululan muy cerca de su centro geográfico.
La Década infame
Nuestra república tiene posibilidades de producción incalculables, ya que la superficie apta para agricultura y ganadería, en un cálculo muy ajustado, llega a 175 millones de hectáreas; sin embargo lo aprovechable, hasta hoy, es exiguo, en comparación con otros países, que, como en Italia, alcanza al 75% de su aprovechamiento total. La región pampeana, a la que Herber Hoover denominó como “el granero del mundo”, según el último Censo Agropecuario, arroja 18.956.447 hectáreas para el cultivo de cereales (un poco más del 10% de lo que se estima como campos productivos) trabajadas por 164.871 propietarios y 197.174 arrendatarios. Cada .región, que comprende en algunos casos a dos o más provincias, por su ubicación en el contexto de temperaturas, lluvias, etc., produce, además de trigo, maíz, lino, avena, cebada, etc., etc., y otros importantes suministros e insumos para el consumo interno y para la exportación.
CANTIDAD DE EMPLEADOS PÚBLICOS
Pero es en el reino animal donde nuestro país es casi fabuloso, según el último censo, ya que la existencia de animales arroja las siguientes cantidades: Ganado vacuno 33.100.512 cabezas (un promedio de 2.55 de cabezas por habitante); ganado lanar 43.379.166 y porcinos 3.975.716 cabezas. Para desplazar esta enorme riqueza, la República Argentina está cruzada en todas direcciones por 44.176 kilómetros de líneas férreas, la mayoría propiedades de capitales ingleses.
Como se puede apreciar, las fuentes de producción son notables, a las que le hace falta, solamente, movilizarse científica y socialmente para ser una nación inmensamente rica, pero, desgraciadamente, somos un pueblo pobre, ya que el tipo representativo del argentino es el terrateniente, que convierte parte de sus feudos en estancias; la otra la da en locación, cobrando arriendos leoninos. Su pasión favorita, y que la lleva en la sangre, es la política. La industrialización pecuaria no le interesa, los saladeros, frigoríficos, bodegas, ingenios son, en su gran mayoría, de capitales extranjeros. Los agricultores, reducidos a una condición de siervos, no pueden defender sus cosechas y caen bajo las garras de las casas exportadoras extranjeras; los precios de los cereales y de la carne son fijados en Londres; una gran parte del presupuesto nacional es absorbido para atender el servicio de la deuda pública, como el del año 1938, m$n 959.177.926 de los cuales se destinaron para sueldos y jornales m$n 464.035.762 (48.38% del total) y el saldo para educación, salud y otros gastos.
LA DECADENCIA QUE SOBREVINO
La nación ocupa a 141.289 empleados (uno cada 92 habitantes). Ahora bien, si tenemos en cuenta que existen 14 administraciones provinciales, a Argentina le pasará como al ejército colombiano… ¡Que llegó a tener más oficiales que soldados!
Para terminar, digamos que únicamente, tres hombres civiles argentinos intuyeron que, tarde o temprano, decaeríamos económicamente y trataron de evitar esa situación: Bernardino Rivadavia, que subdividió la tierra y dio propiedad precaria sobre la misma, antiguo sistema originado en el Imperio Romano conocido como “Enfiteusis”. Domingo Faustino Sarmiento, que quiso despertar la educación, la inteligencia y la voluntad del pueblo, con más escuelas, más ferrocarriles y más telégrafos y Juan Bautista Alberdi, que clamó para que la inmigración fuera, en su mayoría, de origen anglosajón, para inculcarnos sus hábitos de trabajo. La posteridad los ha inmortalizado en el mármol o en el bronce, pero hemos desechado sus pensamientos y, hoy, bajo el orgullo de nuestra argentinidad, nos escuece el hondo dolor de que no seamos dueños de nuestro propio destino”.
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5 comentarios en “Memorias de una Argentina de los años 30…”
Muy bueno lo tuyo Juan A BENÍTEZ .
Hoy con casi cerca a los 50,000.000 millones de personas .
EN casi 2.800.000KM. Cuadrados de superficie
Mucha indigencia pobreza .
HERBER HOOVER dijo de granero del mundo
Será por eso que MACRI en CBA dijo que :
somos granero y supermercado del mundo ?
Los opositores NO lo derrocaron porque todos se beneficiaron comprando dólares
¿Que debemos todos ?
Excelente Julio
Era una una niña pequeña en el sulky con mi padre íbamos a comprar miel a Don Canuto.
Recuerdo una casa en un árbol .
La miel era deliciosa .