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Venta online: una modalidad que crece en comercios de Villa María
Escribe: Gabriela Beck
La pandemia modificó no sólo cuestiones de nuestra vida personal, sino que a nivel económico y comercial ha impulsado cambios de hábitos que se venían dando de manera paulatina. Ante el cierre generalizado de comercios que no vendían elementos esenciales en el inicio de la cuarentena más estricta, a muchos no les quedó otra alternativa que zambullirse a esa opción como única salida: la venta online.
Por eso, quisimos indagar en algunos de los que venían probando la modalidad y otros que se acercaron aún más a la comercialización vía web y de otros que están convencidos de que es la modalidad de venta del futuro.
Calzados Salomón: «Las redes como una gran vidriera virtual»
La firma ya es muy tradicional en la venta de calzados en la ciudad. Su local está ubicado en plena peatonal, San Martín 31, pero desde hace tiempo también se volcaron a la venta online y las redes sociales para promocionar sus productos.
Nashira Salomón, contó a El Regional Diario Digital que utilizan hace tiempo Facebook e Instagram para mostrar casi todo lo que tienen en el local.
«Pasa que con todo ésto de la pandemia hicimos hincapié en todo lo que son redes sociales y venta online. Nuestro rubro es quizás un poco más complicado para comprar porque la gente está acostumbrada a tocar el producto, probárselo, más o menos lo que pasa con la ropa. La gente necesita que lo que compra le quede cómodo o le guste cómo le sienta».
«Se hacen ventas online, pero no es un negocio aparte, sirve como vidriera de promoción, la gente nos pregunta el precio desde su casa, compara con otras firmas y luego pasa por el local, por ejemplo. Tenemos muchos seguidores, pero luego la venta se concreta en el local, es decir de manera presencial».
«No contamos por el momento con una página web, nos cuesta tener un catálogo, porque trabajamos con muchas marcas y abarcamos desde niños, damas, hombres, calzado para fiestas, otros que se ponen de moda, abarcamos también un calzado dirigido a señoras u hombre más grandes, y no trabajamos con muchos productos y de acuerdo a la disponibilidad de stock. Todo lo que se vende en las redes es lo que tenemos en nuestro negocio».
«De todas maneras podés comprar de manera virtual, y podés hacer el pago por medio de Mercado Pago, depósitos, transferencias, eso lo manejamos con tarjeta de crédito. La gente pregunta mira y dice ya me llego y me los mido. Lo cierto es que las mayores ventas online se nos da con gente que no es de Villa María, estamos trabajando mucho con gente de los pueblos cercanos a nuestra ciudad, que suelen venir mucho a la ciudad, y que con motivo de la pandemia no pueden venir. Con esa gente nos pasa que nos mandan comisionista, pero todavía la venta online es una alternativa, no es el fuerte de nuestro negocio y tampoco tenemos a una persona abocado full time en eso».
La experiencia en plena pandemia
«Con la cuarentena más estricta hicimos algunas ventas e hicimos la entrega a domicilio, y de todas las ventas que hicimos, que fueron buenas con el negocio completamente cerrado, sólo tuvimos una devolución, con lo que la gente en definitiva tiene buen ojo a la hora de comprar, especialmente saben elegir determinadas marcas que ya conocen. La gente te pide que les des unos días para la devolución pero casi no hemos tenido.»
Los que compran
Las estadísticas que manejan desde Calzados Salomón indican que los que más han comprado online son personas que van desde los 30 a los 45 años, » porque los adolescentes, por ejemplo, consultan mucho pero si los padres no le dan el dinero no tienen cómo comprarlo. Las madres, a su vez, prefieren probarle el calzado al niño y a la hora de la compra eligen ir al negocio y con el pequeño.»
Gran competencia a nivel nacional
La competencia en el rubro zapatería es bastante a nivel país, «pasa que el propio fabricante hoy por hoy también habilitó sus propias ventas online y se hace difícil competirles en cuanto a precios, porque es más barato. De todos modos, entre el envío y todo, capaz te sale más caro que comprarlo aquí. Con la ventaja que quizás si tenés que cambiarlo es mucho más fácil el trámite. Igual hay personas que están muy acostumbrados a comprar online y otros que no se animan por miedo a hacer una mala compra y no saber cómo reclamar.»
Claudio Rocha, un innovador en materia de computación
En el año 1999, Claudio Rocha, arrancó con su página 5900.com.ar, la que comenzó a masificarse a partir de 2005, cuando empezó a conectarse mucho más gente a internet en nuestra ciudad, convirtiéndose en uno de los sitios más antiguos que continúan en actividad por estos días. Según nos relató Claudio era todo un desafío por entonces. «Para que se den cuenta no existía Google, Messenger, ni Facebook, nada de eso cuando arrancamos con todo ésto, por ejemplo con Desacatec en el 97, todo era muy distinto, diferente, muy elemental y hasta rudimentario si lo vemos desde la actualidad», comenta casi entre risas, pero con la satisfacción de no haberse equivocado. Hoy todo pasa por la web. Nada escapa a las redes.

Con esa misma mirada al futuro, desde su portal, este año lanzó un «Shopping Virtual», una idea que venía desde antes de la pandemia. «Lo que pasa es que el coronavirus también vino a precipitar en definitiva su puesta en marcha. Antes la gente más joven quizás era la que utilizaba el cajero automático, pero ahora son mucho más los adultos mayores que empezaron a utilizarlo. Con el Covid-19 llegaron muchos cambios de conducta. Lo mismo pasa ahora con las compras de internet, hace 21 años hice mi primera compra vía web y me decían que estaba loco, pero ahora eso ha comenzado a ser moneda corriente», sostiene Rocha.
«Particularmente creo que la compra online, si no es apresurada, ayuda al comprador a evaluar más concientemente los pro y los contra de la adquisición que uno quiera hacer. Por ejemplo, tenés la posibilidad de ver un montón de oferentes, cuáles son las mejores ofertas, la diferencia de precios, en pantuflas, en la comodidad de tu casa. De otra manera, tal vez haría sólo compararías en dos o tres comercios si es que hicieras la compra personalmente. La sucursal online, está abierta las 24 horas y eso te permite comprar con mayor detenimiento y comparando mucho más, si es que sos minucioso e inteligente a la hora de optar.»
Fiascos siempre hay
«Hace como dos décadas compré una cámara digital y me encontré con la caja vacía. Fue en Mercado Libre, con una empresa muy seria, pero luego descubrí que en una sucursal que despachaba la compra, te cambiaban la caja y te la enviaban envuelta, pero vacía. Hoy, por suerte, el packaging es de tal manera en Mercado Libre, te avisa que si ves vulnerado el envoltorio, no lo abras, y recién se le paga al vendedor cuando el comprador da el OK, diciendo que todo está perfecto. Es decir, la situación ha cambiado bastante. En 20 años se ha cambiado bastante y se ha priorizado la seguridad del comprador».
Un shopping virtual para la ciudad
Acerca de su nuevo emprendimiento en su página web, nos contó: «Siempre fui localista y mi intención es que en este shopping virtual sea con oferentes locales o de nuestra región, y tratar de darle una ayuda a los negocios a la hora de incursionar en la venta online, tratando de allanarles la tarea. De todos modos, cada comercio tiene su propio carro virtual y con las características con la que cada uno trabaja y envía sus productos».
«Se trata de una forma sencilla que te permite ver el producto, cuánto vale, etc. y cuando estás decidido, te ponés de acuerdo con el oferente y lo pagás en la forma que decidiste. Incluso algunos clientes que tengan otros sitios desarrollados pueden articular con el nuestro y encontrar un lugar siempre. Porque la idea es que todo el shopping vaya creciendo y tenga un montón de rubros a su disposición, potenciando siempre el comercio local. Todo aquel que quiera integrar este shopping, puede hacerlo desde la misma página o simplemente solicitar más información».
- Mirá el video:
No es una vidriera de promoción únicamente es un sitio online, donde la gente puede comprar directamente. Y cada firma tiene su forma de vender y queda clara. A pocos meses de haberlo iniciado, Claudio Rocha nos destaca que «el costo de ser pionero es tener que esperar, cuando empecé con el portal hubo que esperar para que se hiciera conocido, con el Shopping pasa lo mismo, pero es cuestión de un poco de tiempo que se termine de desperezar y calculo que en el 2021 se terminará por afianzar y donde se sumarán más firmas comerciales. Es la forma de vender que ya comenzó y crecerá mucho más en el futuro, estoy convencido».
Gisela Ceirano y «Lo Quiero»
Abrió su tienda «Lo Quiero Indumentaria » el año pasado en zona céntrica para vender ropa para niños y niñas de los 2 años en adelante, pero con el actual contexto de pandemia, debió volcarse obligatoriamente a la venta online porque debía pagar el alquiler del local y necesitaba seguir generando ingresos . Aunque intentó mantener el local físico, debido a la poca gente que circulaba y el dinero que no sobra en estos tiempos, decidió quedarse exclusivamente con la venta vía internet.
«Tuve que adaptarme, cambiar el celular para que tener mejor calidad de fotos, más memoria, y empecé a subir material a las redes con mayor asiduidad. En abril fue el fuerte de difusión ante la cuarentena más estricta, y decidí publicar en páginas de compraventa, que me dio buen resultado. Al comienzo, cuando la única forma era vender por esa vía fue muy exitoso y coincidió además con el cambio de temporada y los primeros fríos», confiesa Gisela ante nuestra consulta.
«Como todos los locales estaban cerrados, la única salida fue la venta online, con una movida bastante fuerte. Volvimos abrir recién en mayo, después de casi dos meses cerrado, pero luego en junio tomé la decisión de cerrar el local porque los márgenes no daban para pagar el alquiler».
Detallar los productos es clave
«La calidad de la ropa, qué tipo de tela, los talles y buenas fotos de las prendas fueron vitales para mostrarle a la gente lo que teníamos para vender. Al principio se mandaba la prenda con cadete porque eran los únicos autorizados para circular con la cuarentena, pero luego me animé a repartir yo misma y a entrar en contacto con la gente que compraba y hasta le llevaba más opciones por si lo elegido no completaba sus expectativas. O sea, todo empezaba de manera online pero terminaba como una venta directa a domicilio y a mí me gusta el contacto con la gente, es lo que lo más disfruto».
Los vaivenes estacionales
«Para lo que son tiendas siempre hay fuertes ventas en los cambios de temporada, si bien hubo ventas, hubo una baja en la comercialización, porque los chicos no salían, estaban adentro y no tenía sentido comprarles ropa, a no ser que fuera muy necesario. Cuando llegó el frío, las ventas aumentaron y ahora cuando cambiemos y pasemos desde septiembre a la primavera, seguramente habrá una nueva movida en la demanda».
Preparando el regreso, pero sin dejar lo online de lado
Para octubre, Gisela, tiene planificado volver a tener su espacio físico nuevamente, ha encontrado una buena ubicación en la que deposita todas sus expectativas. «Tengo varias cosas a favor, como que no tengo que empezar de cero, con un espacio más reducido, achicando gastos, pero el lugar es más estratégico en pleno centro. Inicialmente son costos muy grandes, especialmente con la participación de las inmobiliarias, eso hace trepar los gastos, con sellados, comisiones, etc., por lo que hay que contar con mucho dinero».
De todos modos, las dos opciones de venta seguirán en pie. «Aunque abra nuevamente una tienda en el centro igual voy a seguir manteniendo la venta online porque genera una especie de comodidad que a mucha gente le gusta, que vayas a domicilio, la atiendas. Después están los que disfrutan de salir a comprar y quiero mantener esas dos variantes».
La zona como objetivo
«La venta online hizo que la tienda llegara a interesar gente en Tío Pujio y hasta James Craik y aunque no envié prendas, los que pudieron acercarse al local, lo hicieron cuando volví a abrir en mayo, algo que me sorprendió y me lleva repensar en algunas otras estrategias de venta a futuro, ideas y proyectos que nos pueden llegar a aventurarnos», cuenta finalmente otra de las emprendedoras.
Comprando online a los distribuidores
Otro dato, es que muchas o casi todas las firmas que no comercializaban productos indispensables debieron también adaptarse a la compra online con sus correspondientes distribuidores en el marco de la pandemia por Covid 19, con lo que el cambio no ha sido sólo del vendedor al consumidor final, sino también a otro nivel en la cadena de distribución, ante la imposibilidad de ir a hacer las compras mayoristas a Buenos Aires u otros puntos del país.
Lo que queda claro de todos los entrevistados, es que la web y las redes sociales son una vidriera infinita para la promoción de productos. Todavía en ciudades como la nuestra hay una necesidad de que convivan ambas modalidades de venta. De todos modos, la venta online llegó para quedarse y parece no tener techo.





