Violencia de género: bajaron las denuncias durante la pandemia

La licenciada en Trabajo Social, Eliana Onnainty, directora de Promoción de Buenas Convivencias; y la licenciada Silvia Jara, coordinadora del Departamento para la Prevención y Tratamiento Familiar, dialogaron con EL REGIONAL sobre el trabajo sobre violencia de género en los meses que la pandemia imposibilitó trabajar en contacto con las víctimas.

Escribe: Carolina Durand

Las diferentes áreas municipales debieron aprender a trabajar en un nuevo contexto, a los efectos de poder cumplir con los objetivos de sus áreas y apoyar a los ciudadanos. 

Desde la Dirección de Promoción de Buenas Convivencias, dependiente de la Secretaría de Gobierno a cargo de Guillermo Aiassa, explicaron que debieron aprender nuevos abordajes, en medio de la pandemia, y sobre la marcha utilizar otras herramientas de comunicación digital, ya que su trabajo siempre ha sido de manera personal.

Eliana Onnainty expresó que “trabajar en la contención a la distancia, ha sido un desafío inmenso, desde marzo hasta estos días”.

A raíz del tipo de problemática que atraviesa la comunidad y la necesidad de no cesar en el apoyo a las víctimas, explicó: “En este tiempo, desde el comienzo de la pandemia, hubo una baja en la cantidad de denuncias, pero estadísticamente no sabemos si fue porque bajó el nivel de violencia o dejaron de denunciar, porque tenían al violento en sus casas”.

Medios de denuncia y recursos

La Dirección habilitó, para que los canales de comunicación no decaigan, un whats app 353-154285840, además de seguir en funcionamiento las líneas 144 y 0800 888 9898.

Silvia Jara, subrayó que las denuncias por los tipos de violencias, son variadas, tanto   física, como psicológica, económica, emocional y social.

“Cuando una persona padece violencia, lo más importante es que sepa que no está sola, sino que hay un equipo por detrás, trabajando cuando hace llegar su denuncia, tanto la Dirección, como la Policía, el Municipio, el Juzgado de Paz y el Polo de la Mujer que funciona en Villa María, pero que trabajamos de manera interinstitucional”, explicó.

Además, aseveraron que el Municipio cuenta con recursos económicos temporarios, para apoyar a las víctimas, hasta tanto el Estado provincial haga llegar los mismos y la persona pueda retornar a una independencia económica, que muchas veces es el atenuante para que una mujer no se separe de su victimario, ya que suele ser el que provee de recursos en el hogar.

“La violencia económica ejercida, y más aún si hay menores de por medio, hace que se vea impedida de tomar esta determinación y alejarse del agresor, porque sostiene la economía familiar”, remarcó Jara.

Cuando la Dirección recibe la denuncia de alguna menor de 15 años, así mismo de una mujer de 30 o más, la institución le da curso a la autoridad competente, Policía, Juzgado o Polo, para que puedan intervenir.

Las medidas de protección que ejerce la Justicia se valen de las que lleva a cabo el Juzgado, que pueden ser restricción de 200 metros, impedimento de contacto en todos los ámbitos donde se mueva la víctima, exclusión del hogar (si son convivientes) y botón antipático entre otras.

“Más por nosotras”

En noviembre de 2019, se conformó un Colectivo de 48 mujeres, con participación y representatividad de instituciones educativas, deportivas, de centros vecinales e iglesias, las cuales se capacitaron en género y comenzaron a elaborar nuevas estrategias, para que sean partícipes de políticas con perspectivas de género, pero la cuarentena frenó esos encuentros.

En cuanto a la facultad de denunciar, las licenciadas recordaron a la comunidad que, “en el 2018 lanzamos un protocolo donde pueden los vecinos denunciar lo que escuchan o ven en cuanto a violencia de género, que involucre a mujeres o niños, y de esta manera, pueden dar aviso y la Dirección, para lograr intervenir; al igual que con las instituciones educativas, que son las primeras captadoras de estas problemáticas del hogar”.

“La participación social y del vecino, puede ayudarnos y hacer una diferencia para estas mujeres que no se animan a denunciar. Si todos nos solidarizamos con quien sufre violencia, puede hacer una diferencia en la vida de la víctima. El rol del vecino es sumamente importante para hacer, lo que la persona no se anima; ya sea llamando a la Policía o dando aviso a las instituciones que nos encargamos de ayudarlas”, finalizaron.

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