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[TIPS LEGALES] Los animales y sus derechos
El 16/06/1891 se sanciona en nuestro país la ley de Protección de Animales Nº 2786. En ella se consagra un primer reconocimiento del derecho de los animales. Además de fijar la pena de prisión de 15 días a 1 año, menciona los actos de mal trato diferenciándolos de los actos de crueldad.
Escribe: Abogada Valeria Vanzetti
En el ámbito internacional la UNESCO y posteriormente la ONU aprobó la «Declaración Universal de los Derechos del Animal», proclamada el 15/10/1978 en Paris, comienza el preámbulo señalando que “Todo animal posee derechos” y se enuncian en el articulado el derecho a: la existencia, al respeto, a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre, a no recibir malos tratos ni actos crueles, a la libertad de los animales pertenecientes a una especie salvaje en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo y a reproducirse, a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie de aquellos animales que vivan en el entorno del hombre, al no abandono, a la limitación razonable del tiempo e intensidad de trabajo y a una alimentación reparadora y reposo de los animales de trabajo, a la limitación de la experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, a la preservación del animal de la ansiedad o dolor aun cuando sea criado para la alimentación, a la no explotación para esparcimiento del hombre, a la prohibición del biocidio –crimen contra la vida-, del genocidio –crimen contra la especie-, al respeto aún después de muerto, a la prohibición de las escenas de violencia contra los animales en cine y en televisión, a la defensa de sus derechos por la ley como lo son los derechos del hombre.

¿Hermoso no?
Pero lamentablemente no vemos la aplicación de la Ley ante hechos de crueldad animal. Mucho menos en contra de multinacionales que los utilizan para la experimentación. Los crían, alimentan y conservan solo para realizar testeos de muchos productos, generalmente cosméticos.
Está clarísimo que, como sociedad nos cuesta involucrarnos con hechos de violencia, y en caso de conocerlos preferimos no metemos porque “no es asunto nuestro”.
A veces me pregunto si ante la consagración de derechos existe un orden de prioridades, si los derechos de los animales son menos importantes que los derechos de las personas. Resultar lógico pensar que es así, pero habiendo derechos consagrados y existiendo delitos cometidos contra ellos, es cuestión de activar el sistema judicial de una sola manera, y es involucrándonos.
Por otro lado, exigirle a la justicia que actúe en este tipo de delitos, cuando no lo hace (o lo hace tarde) en casos de violencia familiar, de género, femicidios, violaciones, delitos complejos que involucran menores, es como exigirle a la luna que alcance al sol.
Por eso, cuando algo nos parece imposible de lograr por ser complejo, extenso o imposible en el tiempo, debemos empezar de a poco. Denunciar hechos de crueldad y mal trato animal es un buen comienzo. No consumir productos testeados en animales es otro gran paso. Se puede empezar de a poco. Existe un listado de marcas que testean en animales y de las marcas que no lo hacen, siempre traten de elegir las marcas que no lo hacen.
Y como no soy partidaria de los extremos, no hace falta que seas vegano o vegetariano para hacerlo.
Si necesitamos un cambio global como sociedad o más bien como especie que somos, debemos empezar por nosotros mismos, eligiendo con responsabilidad los productos que vamos a consumir, intentar hacer el menor daño posible a nuestro cuerpo, a nuestra mente, al planeta, a los animales y a los demás.
Empecemos por respetar los derechos del otro, sea humano o animal.
A todos los animales, especialmente a los que son mal tratados ¡Felíz Día!