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Los secretos del hornero y su casa de adobe que soporta vientos y tormentas
Escribe: Ing. Hernán Allassia
Nuestra ave nacional es el hornero, que no se distingue por su plumaje ni por su canto, sino por el fantástico nido que construye. Su casita de adobe se puede encontrar en casi cualquier rincón del país, en medio del paisaje rural o urbano.
Desde 1928 fue denominada el Ave de la Patria, o Ave Nacional, por la Asociación Ornitológica del Plata, organización conocida como Aves Argentinas. “La casita del hornero tiene alcoba y tiene sala”, describe una poesía de Leopoldo Lugones…
Hacen sus entradas a los nidos en sentidos contrarios a los vientos que soplan en el lugar. En el interior siempre hay un tabique que divide el sector de entrada y la cámara de incubación. De esta manera impiden el paso de los depredadores y protegen a los huevos de los vientos.
El nido que moldean pesa entre cuatro y cinco kilos y es sumamente resistente: puede soportar hasta 100 kilos y mantenerse firme a pesar del sol o las tormentas.
Construirlo les lleva entre seis y quince días, según las condiciones del ambiente. Para ello utilizan principalmente barro, paja y raíces.

Unidos
Otra de las características distintiva de esta especie es que mantiene una pareja durante toda la vida y desarrolla la mayoría de sus actividades en conjunto. Tanto el macho como la hembra pueden construir el nido e incubar los huevos y es muy común escucharlos cantar a dúo.
En otoño construyen el nido y, en octubre, la hembra deposita allí entre tres y seis huevos que son incubados durante 15 días. Luego, los pichones permanecen entre dos y tres meses bajo el cuidado de sus padres. A pesar de la magnífica resistencia del nido, todos los años confeccionan uno nuevo y abandonan el viejo.
En 1928 el diario La Razón lanzó una encuesta en las escuelas para determinar cuál sería el ave nacional. Ganó ampliamente el hornero con más de diez mil votos, seguramente por su notable nido. Segundo salió el cóndor, tercero el tero, cuarto el ñandú y quinto el chajá. Una elección ejemplar, y desde entonces el hornero es el ave nacional.
Ahhh… Algo más… Aunque siempre se creyó que hace el nido con el pico y las patas, la realidad es otra. Utiliza para hacer el nido el pico y el pecho para fratachar el nido. Trabajan todos los días, pero el domingo solo lo verán buscando comida.