[Opinión] ¿Por qué a los dirigentes les gusta eternizarse en sus cargos?

Escribe: Roberto Cativelli



Son muy pocos los ejemplos de entidades/instituciones que hacen renovaciones dirigenciales. Y en esos pocos casos que nos enteramos o bien nos informamos «son en su gran mayoría ad honorem…».

Me refiero a los cargos de presidentes, secretarios o tesoreros…

No hay que ir muy lejos para hacer un relevamiento de casuísticas, pegamos una mirada por nuestra Villa y/o localidades que hacen su zona de influencia y ahí podremos observar muchísimos casos.

Se destacan, por cierto, en Cooperativas, Mutuales y Sindicatos en su mayoría, y le siguen Federaciones, Cámaras, entre otras… ¡Para qué nombrar los cargos públicos…!

También esos contagios son muy normales de ver a nivel provincial e interprovincial…



Me pregunto: ¿Será tan difícil formar laderos para reemplazo? ¿O no se los quiere formar?

Personalmente opino que un cargo de presidente (por ejemplo…) no debiera superar los dos períodos elegidos por asamblea, aun así fuera que el Estatuto institucional «se lo permitiera», sería una cuestión de «ética personal».

Y si le gusta la partida que «espere un nuevo período (con uno de descanso) y se postula nuevamente para  volver a otra gestión, únicamente por un solo período más…

Por el contrario, se observa que esos cargos son ocupados por dirigentes que ya «llevan diez, veinte, treinta o más años en los mismos”, y eso le hace mucho mal a la entidad/institución en su imagen, dudas, suspicacias entre su masa asociada y/o comunidad donde se encuentra.

¿No se darán cuenta el daño que producen socialmente?

Yo creo que a un dirigente le debería ser una «nobleza personal» si produjera una renovación del cargo que ocupa después de dos períodos consecutivos.

Eso reflejaría que piensa, gestiona por un presente y futuro mejor por el bien de la entidad/institución y honra a la misma. Caso contrario, veo que no tuvo la visión dirigencial de trabajar en un verdadero proceso de «equipo de gestión», de ser un buen maestro y formador de reemplazantes.

Si el recambio dirigencial se lleva a cabo periódicamente, el futuro de esas entidades/instituciones será mucho más fructífero y ejemplar.

En algún momento, habrá que empezar a hacerlo.

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