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La postpandemia: ¿Qué nos espera?
Escribe: Cristina Pablos
La primera peste documentada se produjo en Atenas en el 430 A.C., es la plaga más antigua registrada. En el siglo IV A.C., en la Grecia clásica hubo una peste que terminó con miles de vidas. En 1665 llegó a Inglaterra la Gran Peste que terminó con la vida de más de 200.000 personas. La llamada Gripe Española, en 1918, contagió a la mitad del mundo y murieron 50 millones de personas.
La peste nunca se anticipa: invade. Es lo que nos pasó con el Covid 19. Con la pandemia vino la cuarentena: pérdida de libertades, el encierro. Newton descubrió la Ley de la Gravedad en una cuarentena. A veces, los encierros inspiran. Algunas sociedades se derrumban, pero la vida siempre vuelve, aunque esté teñida de muerte.
El aislamiento se vive como un naufragio. Nunca estuvimos tan distanciados, pero también tan unidos: en el mismo miedo y el coraje, en el mismo desafío.
Vivimos un inmenso vacío, abrazos postergados y despedidas que no fueron. El virus puede correr al hombre de su eje. Hay quienes creen que la pandemia dejará alguna enseñanza. Por ahora, aunque se decretó el fin de la cuarentena, y TODAS las actividades están permitidas (menos ir a la Universidad), la mayoría estamos con desgano, sin visión de futuro (menos en este país), no nos animamos aún a hacer planes, nos sigue invadiendo el sentimiento de soledad y no podemos olvidar a todas las Abigail, Solange y Lara que partieron en soledad.
¿Va a ser sencillo abandonar el barbijo? Si ya es parte de nuestro rostro. Como toda tendencia social habrá que respetar las individualidades, entrará en juego la libertad personal; hay una dimensión colectiva del cuidado de uno mismo y del otro.
El encierro llevó a la falta de ganas, a la nostalgia y a la tristeza. Pero todo se supera. No seamos dueños de euforias mágicas ni de resignación. Tenemos el deber y la obligación, para nuestra propia salud mental, de recuperar vínculos, adquirir confianza, tener proyectos, alimentar la esperanza.
Esto pasará. ¿Cómo será el mundo después de la pandemia? Depende del valor que cada uno de nosotros le haya dado a esta experiencia que nos tocó vivir.