[Historias] Cómo Villa María llegó a tener red de agua y cloacas

Escribe: Julio A. Benítez – benitezjulioalberto@gmail.com

El proyecto de mayor trascendencia para el porvenir de nuestra ciudad, en el que intervinieron los intendentes doctor Eugenio Parajón Ortíz y Ernesto Díaz, fue, sin lugar a dudas, la formalización del convenio con Obras Sanitarias de la Nación.

El acuerdo fue para la provisión de aguas corrientes y desagües cloacales, aprobado por el Concejo Deliberante, que en su sesión del 27 de octubre de 1926 sancionó la Ordenanza Nº 110, para presentar al gobierno de la provincia, a efectos de poder firmar el respectivo contrato de acuerdo a lo que establecía la ley Nº 10998.

En consecuencia, el gobernador doctor Ramón J. Cárcano auspició, ante la legislatura provincial, la sanción de la ley respectiva, para que se tratara el 12 de abril de 1927.

El gobernador fue más allá aún, interpuso su influencia hasta que obtuvo del gobierno nacional la firma del decreto del 28 de enero de 1928, firmado por el presidente Marcelo T. de Alvear y su ministro doctor Roberto M. Ortiz por el que se aprobaba todo lo actuado, presupuestado en la suma de m$n 3.147.591,60.

La compra del terreno

Anticipándose a los trámites, el Concejo Deliberante, y autorizado por ordenanza, había firmado el boleto por la compra de 25 hectáreas, a los señores doctor Carlos A. Núñez y don Luis A. Luque (de la ciudad de Córdoba), donde se instalarían la usina y los pozos para la captación de agua.

Se convino el precio de m$n 1.500 la hectárea, la mitad al contado y el saldo en dos cuotas anuales con garantía hipotecaria.

Llegó el momento de transferir el inmueble a Obras Sanitarias para que comenzara la trepanación de los pozos y la Municipalidad no había terminado de abonar el total del terreno, inconveniente que el intendente señor Díaz solucionó ofreciendo a los vendedores el cambio de garantía hipotecaria por el saldo deudor.

Esto se constituyó por ordenanza Nº 190 del 19 de marzo de 1928 con otra hipoteca sobre el “Mercado Mitre”, firmándose la escritura en el despacho del escribano Abel Granillo Bustos en Córdoba.

Las obras

El 4 de marzo de 1929 todo estaba listo para que Obras Sanitarias comenzara con las obras que se vieron retrasadas hasta 1930, porque la Municipalidad no disponía del dinero necesario, m$n 7.475 para comprar los terrenos donde se colocarían las cámaras asépticas, trámite que se debía realizar en forma urgente a fin de que el organismo procediera con esa otra parte de la obra.

Al final, la Municipalidad usó de sus fondos la citada suma y le compraron 11 hectáreas y media al señor Ángel Veronese, cuya escritura, por deficiencias en los títulos del vendedor, demoró en firmarse casi un año.

Por inconvenientes en recibir las servidumbres de paso en los terrenos por los que iban a pasar los caños maestros, entre las cuales se oponían el Ministerio de Guerra en los terrenos para comenzar a construir la Fábrica Militar y el F.C.C.A., que no permitía que se utilizara el subsuelo de su playa de maniobras, tuvieron que modificar el trazado de la cloaca máxima varias veces.

Estos y otros inconvenientes demandaron tiempo, paciencia y gastos en la realización de nuevos estudios, pero todo se solucionó satisfactoriamente.

En abril de 1930 la Dirección de OSN contrató los diversos trabajos a ejecutarse, pero en febrero de 1931… ¡Se había terminado el dinero!

Recién el 20 de diciembre de 1932 se logró reanudar la tarea y trabajando intensamente durante todo el año 1933, en agosto de 1934 se pudieron terminar las obras.

Imagen antigua de la usina y el tanque de reserva de agua.

Tanque y usina

Ya funcionaban los primeros ocho pozos que captaban el agua de la segunda napa con un rendimiento de 68 m3. p/h., a 25 metros de profundidad.

En la planta principal de la empresa, en prolongación de la excalle Paraguay, actual Amadeo Sabattini, se construyó un tanque con capacidad para 1.000 litros cúbicos del vital elemento. Completaban las instalaciones una usina con tres grupos alternadores trifásicos acoplados a tres motores diesel de 135 H.P. cada uno, para fuerza e iluminación.

El acto inaugural de esta magnífica obra se realizó el 6 de agosto de 1934 con la presencia del Director General de OSN doctor Manuel E. Paz.

Culminaba así una larga y empeñosa gestión que había iniciado en 1900 el intendente don Felipe Poretti y que tuvo por primeros adalides en el Congreso Nacional al doctor Gerónimo del Barco y al señor don Ponciano Vivanco.

Fuente: “Historia de la ciudad de Villa María” – José A. Pedernera

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