[Música e Historia] “Virgen de la Carrodilla”, la patrona de la Vendimia

 “…y en la esperanza un racimo”

Escribe: Leo Muñoz

Fiesta Nacional de la Vendimia

Desde el pasado 27 de febrero al 7 de marzo se desarrolló en Mendoza una nueva Fiesta Nacional de la Vendimia. La Bendición de Frutos, la Vía Blanca de Reinas, otros actos y tres noches de espectáculos musicales se sucedieron con el entusiasmo popular.

La magna celebración es más que justificada, el cultivo de la vid en los oasis cuyanos, produce el milagro de la existencia de una vasta población en un clima semiárido, en la montaña y en la planicie. Los ríos que descienden desde Los Andes traen consigo la vida de los viñedos y la subsistencia de gran parte de los cuyanos.

Una imagen de la cosecha de vid de 1953.

La Vid

La presencia de la vid en Mendoza data ya del Siglo XVI/XVII. Hasta 1870 el vino cuyano sufría un inconveniente, se “picaban” o “torcían”, problema originado por bordalesas o toneles de segunda mano a los que solo lavaban con agua, sin “azufrarlos”, resultando vinos turbios y ácidos.

En 1855 llegaron las primeras cepas francesas, las progresivas mejoras en la producción permitieron una evidente mejora, lo que, combinado con las bondades ecológicas de la región para los viñedos, cielos luminosos, ambiente seco, agua disponible para la irrigación con acequias, allanaron el camino triunfal al vino cuyano.

Otras regiones de Argentina permiten el cultivo de buenas vides, incluso Córdoba, no solo en Traslasierra y el Norte cordobés, también en el Valle de Calamuchita. El vino más antiguo del país, “lagrimilla”, es de Jesús María, donde las primeras cepas las plantaron los jesuitas en el Siglo XVII, mejorado por la inmigración friulana de Caroya, cuentan que el “lagrimilla” ya fue saboreado por el rey Felipe V de España (1683-1746).

La Virgen de la Carrodilla

La imagen de la Patrona de la Fiesta Nacional de la Vendimia preside la celebración mendocina, su presentación ocurre con la canción de referencia.

En el Siglo XVII un inmigrante aragonés, Antonio Solanilla, llegó a Mendoza; instalado en el actual Luján de Cuyo, edificó una capilla familiar consagrada a la Virgen de la Carrodilla, protectora de las tormentas, cuya imagen trajo consigo desde España.

La Carrodilla es una sierra, la palabra carrodilla deriva de carrocilla (carro). El 13 de febrero de 1938 la Virgen fue coronada en una solemne ceremonia, celebrándose desde entonces el día de la Patrona de los Viñedos.

Un momento de la Fiesta Nacional de la Vendimia, en tierra mendocina.

“Virgen de la Carrodilla” (H. Cuadros, P. Herrera)

Virgen de la Carrodilla,
Patrona de los viñedos,
esperanza de los hijos
que han nacido junto al cerro.
los que han hundido el arado
y han cultivado su suelo,
te piden que los ampares,
Patrona de los viñedos.

En las viñas de mi tierra
hay un recuerdo querido,
en cada hilera un amor,
en cada surco un suspiro,
en cada hoja una esperanza
y en la esperanza un racimo,
Virgen de la Carrodilla,
es todo lo que pedimos.

Ten piedad de aquellos hijos
que le ha clamado a tu cielo,
haz que a ellos se les cumplan
sus más queridos anhelos.
Para ti van estos cantos,
para ti van esos ruegos…
Virgen de la Carrodilla,
Patrona de los viñedos.

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