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[Historias] Cuando la ruta pesada era de tierra y había pérdidas millonarias
El periódico “Centenario”, en su edición número 1 del 28 de febrero de 1967, reflejaba los reclamos de los vecinos de la llamada por entonces ruta pesada sin pavimentar y de los trastornos que sufrían los comerciantes de los bulevares por donde ya no transitaba más el transporte pesado.
Escribe: Julio a. Benítez – benitezjulioalberto@gmail.com
La economía de Villa María exige perentoriamente el paso de los camiones por los bulevares España, Alvear y Vélez Sarsfield, ya que ello significaría la recuperación de una suma millonaria en los distintos rubros de atención a los camioneros.
Estos, por los abusos sufridos, muchas arbitrarias detenciones personales, secuestro de la unidad y desvío obligatorio por la llamada Ruta Pesada, que no ofrece ninguna seguridad, han resuelto, en mancomún, no hacer ninguna provisión y ni siquiera parar en nuestra ciudad.
Tales procedimientos aplicados por distintas autoridades municipales y mantenidas en la actualidad, significaron para Villa María la abierta antipatía del gremio camionero y la pérdida de un importante cliente y con ello la disminución de fuente de trabajo con el cierre, en algunos casos, de negocios que vivían del paso de camiones.


Un ejemplo
Para ilustración citamos un solo antecedente: La estación de servicios de Sánchez Hnos., antes que se adoptara esta desgraciada medida, vendía mensualmente 400 mil litros de combustibles, solamente, por un total de m$n 8.000.000.
En la actualidad, el expendio se ha reducido a 40 mil litros mensuales, m$n 800.000 y tal situación significó la reducción de personal y pérdidas en los demás rubros, gomerías, restaurantes, confiterías, kioscos, talleres mecánicos y en la venta de repuestos para los camiones.
Nube de tierra
Los comerciantes y vecinos de la ruta pesada, que viven con el suplicio permanente de una nube de tierra que invade sus hogares, piden una solución que rompa los absurdos intereses creados.
Y, en consecuencia, la restitución del paso de los camiones por los bulevares o en su defecto, la pavimentación de la mal llamada ruta pesada en su zona urbana, con electrificación, agua corriente y cloacas.
Con las mejoras citadas, el comercio no tendría inconvenientes en trasladarse con sus negocios, provocando con ello un verdadero adelanto para la ciudad.
Fuente: Periódico “Centenario”- Nº 1 del 28 de febrero de 1967.
Foto de portada ilustrativa.