Desde este lunes, la atención presencial para inscribir nacimientos dejará...Leer más
Dos hombres, de 27 y 31 años, fueron aprehendidos durante...Leer más
En el marco del Día Mundial del Donante de Médula...Leer más
La institución conmemoró su aniversario con una jornada abierta a...Leer más
La investigación por la muerte de Rolando Alvez sumó una...Leer más
La Municipalidad de Villa María, a través de la Guardia...Leer más
El clima, ¿aliado o enemigo de las palomas mensajeras durante su trabajo?
(Relata como antes, don Omar “Poroto” Lombardi).
Escribe: Ing. Hernán Allasia
En la oportunidad anterior comentábamos sobre palomas mensajeras y su relación con la inseminación artificial en bovinos. Dialogando con Don Omar “Poroto” Lombardi, nuevamente, pero en esta oportunidad sobre la influencia de las condiciones climáticas en relación a las mensajeras, resulta un tema complejo para ellas.
Antes y ahora
Recuerda Omar, que en el 3CV llevaban los termos con las dosis de semen bovino tanto nacional como importado. Luego comenzaron a salir las pajuelas semejantes al tubo de tinta de la birome. Todo ese material se conserva en nitrógeno líquido a –196 °Celsius (bajo cero), luego de descongelado se procede al proceso de inseminación artificial en la vaca receptora.

Actualmente, casi la metodología usada es mediante pajuelas. Lombardi textualmente expresa: “Nosotros llevábamos en nuestro poder un parte diario por duplicado: se detallaba Fecha/N° de caravana vaca/RP/Nombre del toro/hora aproximada de la inseminación artificial. Se dejaba una copia al tambero con la paloma en su jaula, y al regresar a la veterinaria, se pasaban datos a las fichas de inseminación de cada productor que se había visitado. Y luego seguía todo el proceso…”. Pero la rutina no era sencilla siempre.
Ojo con la lluvia y el viento
En los días de lluvia, “Poroto” nos cuenta que sugerían a los productores no soltar la paloma. “Del mismo modo que cuando había viento sur o norte, intenso. Tampoco era apropiado trabajar con las palomas los días de mucha bruma y/o temporales, ya que las palomas desaparecían.
Las palomas perdían el rumbo fácilmente y se extraviaban. Lógicamente, ocurrido el hecho, la reemplazábamos por otra, claro que todo esto se daba en condiciones extremas”.
Mensajes inesperados
Y bueesh, ya que estamos… una anécdota de “Poroto”, que muy alegremente nos decía, aclarando que sin saber el destinatario: “Cada tanto solía llegar una paloma con su papelito en la pata que decía: ‘LLEGATE A LA TARDE QUE ESTOY SOLA’”.
Y así Omar Lombardi nos deja su experiencia y vivencia de estos pagos, saludándonos muy respetuosamente.