San Lorenzo de Las Perdices se consagró campeón del Torneo...Leer más
Un grupo de taxistas de Villa María se concentró frente...Leer más
La MegaExpo del Centro Argentino -MECA- será anfitriona del Concurso...Leer más
La nieve tardía en las zonas de montañas y el...Leer más
La Fiscalía de Instrucción de Marcos Juárez informó que, de...Leer más
La Municipalidad de Villa María realizó un aporte económico de...Leer más
El síndrome del festejo colectivo y un desborde histórico no tan extraño
Escribe: Roberto Alassia
Una vez más se muestra que tras un gran éxito alcanzado en conjunto el efecto del Síndrome de festejo colectivo y objetivo logrado suele ser devastador.
Los ejemplos alcanzan cifras inimaginables. Lo que pasó con el Campeonato Mundial de fútbol alcanzado por Argentina y los festejos por parte del pueblo, es un ejemplo de los tantos que podríamos mencionar.
Cuando se empieza a pasar la euforia se cae en una depresión que es mucho peor de la que caemos cuando nos proponemos algo y no lo alcanzamos.
No es lo lógico ni debería ser normal, pero el desborde histórico para las estadísticas hace que lo que sucedió fuera normal.
El pensamiento durante el festejo potenciado por la ingesta de variadas bebidas con alcohol, más el pensamiento de después qué viene, hace que el individuo se descontrole y realice los desmanes que se protagonizaron por la victoria del seleccionado de fútbol de nuestro país.

No es lo lógico ni debería ser normal, pero el desborde histórico para las estadísticas de Argentina, de tanta gente reunida para un acontecimiento (5 millones de personas) hace que lo que sucedió fuera normal.
Disturbios siempre existieron, existen y existirán en cualquier parte del mundo, cuando se congrega a gran cantidad de personas, aun con cifras mucho menores a la multitud que rindió sus vítores a nuestra selección y cuando no se provee una logística previa.