La Municipalidad de Villa María informó que el intendente Eduardo...Leer más
La Municipalidad de Villa María presentó una nueva oferta de...Leer más
Los acusados rechazaron las imputaciones y apuntaron a la complejidad...Leer más
Desde muy chica, en Villa María, María Emilia Gil supo...Leer más
La Asamblea de Delegadas y Delegados Departamentales de la UEPC...Leer más
Un grave accidente ocurrido durante una etapa del Rally Sudamericano...Leer más
[Argentinadas] Que viva la austeridad: Compraventa en tiempos de crisis
Escribe: Raquel Baratelli
En este mundo capitalista en el que vivimos, más acá de las políticas económicas, la lógica del mercado todo lo abarca, la oferta y demanda son moneda corriente en la cotidianeidad de la humanidad, que parece no tener vida si no compra o vende algo.
En épocas de vacas flacas y bolsillos secos, la cosa se complica un poco, como quien dice hay menos vacas, la leche se encarece, son pocos quienes la venden y menos los que pueden acceder a comprarla.
Son momentos en los que el mercado pierde su lógica y le resulta difícil regularse sólo; lógicamente quien pierde es el “vecino de a pie” quien ve absolutamente resentida su capacidad de consumo, entonces resurgen los sitios que ofrecen objetos usados a precios módicos en la web, reviven los locales de venta de cachivaches viejos, se reivindica el arreglo de electrodomésticos en desuso y la compra venta de ropa usada se pone de moda.
Son tiempos difíciles, en los que hay que atreverse a desempolvar los rincones y lo que no se usa, se vende.

Y sí, hay que aprender a soltar, viejo. El gamulán y el saco de corderoy con pitucones en los codos que atesorás hace veinte años por si se ponen de moda; la bici fija que prometiste usar diariamente, aunque no de perchero; los rollers viejos que usaba tu hija de treinta cuando era pequeña; el viejo sifón Drago que heredaste de tu abuelo.
Herramientas, ollas y utensillos, muebles y electrodomésticos, todo tiene un precio, alguien puede estar buscando lo que vos tenés arrumbado y viceversa, ete ahí la lógica de la compra venta.
Atrás quedaron los tiempos de compartir, donar y regalar, lejos la generosidad que surgía naturalmente ante la necesidad del prójimo, el club del trueque ya fue
Atrás quedaron los tiempos de compartir, donar y regalar, lejos la generosidad que surgía naturalmente ante la necesidad del prójimo, el club del trueque ya fue.
Hoy, ante la necesidad de un mango la solidaridad entre vecinos se ve amenazada. Por un lado, la brecha cambiaria degrada la moneda al punto de que quien tiene un billete hoy no le alcanza para nada ni hoy ni mañana, se agudizan el “pan para hoy hambre para mañana” y el “nada se pierde todo se transforma”, dando lugar al “nada se regala, todo se vende”.
Por el otro, la brecha social, profundizada por el Estado, entre el bajísimo poder adquisitivo de los sueldos de los laburantes y los planes sociales para los no laburantes, dando lugar al “produce y perderás” y “al que madruga y marcha, Dios o el estado, lo ayuda y le da”.

Ahora y aquí, en medio de este mundo argento capitalista, deficitario y austral que sabe de tiempos de vacas flacas pero que todavía no aprendió cómo cuidarlas para que no adelgacen, en el que cada año “hay que pasar el invierno”, la lógica perversa de un mercado descontrolado, pide a gritos que bajemos un cambio y empecemos a valorar lo que hay.
A ver, chicos, mientras esperamos un guiño del FMI, alguna respuesta favorable del mercado a las mil y una medidas de nuestros mandatarios, que baje el cambio, hasta que pase el invierno, las riñas políticas, las elecciones… la lógica nos dice que las vacas seguirán bastante flacas por un tiempo.
Sin embargo, a no desesperarse, al fin y al cabo, de las crisis se sale fortalecido, en los malos momentos aflora la creatividad y empiezan a recuperarse los viejos buenos hábitos.
Las nunca bien ponderadas costumbres de usar los electrodomésticos hasta que se rompan, reusar la ropa pasada de moda, reparar o transformar juguetes, reviven nuestra capacidad de adaptación a los tiempos que corren…
Por eso, en tiempos de inteligencia artificial la lógica nos dice que por las dudas reparemos los pasacasetes y zurzamos las medias.
Que viva la austeridad.