Dolor por la muerte de Camila Giménez, la joven de 25 años que esperaba los medicamentos oncológicos

Camila Giménez es una  joven villamariense de 25 años que falleció el pasado miércoles en el Hospital Pasteur por un tumor cerebral, después de que pidiera el remedio oncológico al organismo provincial que entrega este tipo de medicamentos, el SIAFA, y que no entrega desde enero los mismos tras la decisión del Gobierno nacional de suspender estas entregas. 

Ella vivía con su familia, estudiaba para corredora inmobiliaria y tenía toda una vida por delante. Sin embargo, todo cambió en octubre pasado, cuando un fuerte dolor de cabeza la llevó a la Guardia del Hospital Pasteur. Su hermana Yésica nos cuenta lo que vivió estos 5 meses, desde aquel día, hasta la semana pasada.

“Mi hermana nunca pudo recibir el tratamiento. Todo comenzó en octubre, en la Guardia del Pasteur, donde además de no tratarnos bien,  la neuróloga solo le recetó pastillas para el dolor, para la presión, algunas inyecciones y antidepresivos. Pensaba que era un ataque al hígado y nunca nos autorizó los estudios correspondientes para saber qué es lo que de verdad tenía. Así la tuvieron hasta que, el 6 de enero, con dolores insoportables, convulsionando, volvimos a la Guardia del Pasteur. Otra vez nos trataron pésimo, pero finalmente supimos que Camila tenía un tumor cerebral de 7 centímetros, muy agresivo, que crece siete veces más rápido que otros. Se la operó el 11 de enero, donde nos dijeron que se le extrajo todo el tumor -afirma que no es así,  “nos mintieron en la cara”- y se le hizo una biopsia”, dijo.

Tras la confirmación del diagnóstico, la familia, ya siendo atendida por un oncólogo, el Dr. Suárez -a quien agradecen mucho su trato y todo lo que hizo por Camila, no así a la Guardia y otros trabajadores del  Hospital, “quienes trataron a mi hermana como un animal, y no digo lo que le dijo una enfermera el día que supimos, después de tres meses de pérdida de tiempo, lo que tenía”-, se pidió al SIAFA el medicamento que necesitaba Camila para tu tratamiento, temozolomida 250 mg, el cual no recibió nunca por parte del Estado, luego de que el Gobierno de Javier Milei, a través del Ministerio de Capital Humano, que encabeza Sandra Petovello, decidiera suspender el envío de estos remedios a los diferentes organismos provinciales que proveían a los pacientes que lo estaban recibiendo, o que durante estos meses lo requerían.

Un tumor agresivo

“El cáncer de mi hermana evolucionó muy rápido, pero si hubiéramos tenido un mejor diagnóstico en octubre o noviembre, quizás las cosas hubieran sido distintas. Primero, porque para nuestra familia hubo mala praxis y no se le hicieron los estudios necesarios; y después, porque no recibimos el medicamento que necesitaba, que era vital para su tratamiento y posibilidades de  vida. Estamos indignados por las dos cosas. Queremos agradecer al Dr. Suárez porque hizo todo lo que estuvo en sus manos para conseguirnos algunas dosis del medicamento, que solo pudo tomar una pastilla, justo cuando empezó con la quimio, precisamente, dos días antes de que falleciera”, dijo.

Sin medicamentos

Para Yésica, es increíble que el Gobierno nacional haya parado con los medicamentos. Ni siquiera les dieron una respuesta y no solo era la droga principal, sino muchas otras que Camila tomaba, algo que le está le pasando a mucha gente acá y en todo el país, “pero también es inadmisible lo que pasó el miércoles pasado, cuando fui con mi hermana a la Guardia, en pésimo estado, donde no nos quisieron dejar entrar por la Guardia y con suerte  me dieron una silla de ruedas en pésimas condiciones, rota, y tuve que entrarla yo sola hasta el ascensor, nadie del Hospital me ayudó, solo algunos pacientes. Pero el Dr. Suárez sí ayudó de verdad e hizo la internación. Igual, mi hermana falleció ese mismo día, a las 19.30. La verdad, quisiéramos una disculpa pública de la gente del Pasteur, sobre todo de la Guardia”.

Es enorme la tristeza de esta familia por la pérdida de una hija, una hermana, un ser que fue dejado a la deriva al no recibir el medicamento que necesitaba, “y queremos que se sepa, para que esto no le pase a más personas”, concluyó.

Una decisión inhumana

El programa de asistencia a pacientes con cáncer y enfermedades crónicas, destinado a personas en situación vulnerable y que carecen de cobertura de salud con medicamentos oncológicos, enfermedades crónicas discapacitantes y patologías agudas urgentes,  es llevado adelante, desde 2016, a través de la regulación de 2004, por la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE) y fue suspendido por el Ministerio de Capital Humano, que encabeza Sandra Petovello.

La excusa dada  fue la de “revisar circuitos administrativos”. Incluso, en la página de la DADSE se llegó a leer que “permanecerá momentáneamente cerrada por readecuación en los sistemas y procedimientos”.

Esta entidad, hasta que se tomó esta polémica -por no decir  inhumana- decisión, habilitaba la entrega de subsidios a personas físicas, a efectos de financiar la adquisición de medicamentos, insumos y productos médicos para la realización de prácticas médicas. 

Sin embargo, mientras el Ministerio revisa las cuentas, los pacientes graves, sin su medicamento, se mueren.

Gentileza: El Diario

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