[Opinión] La trama de un Jujuy camino a la “intervención”: La antesala de un oscuro “estado de sitio”

Escribe: Miguel Andreis

La bella Jujuy, también denominada “tacita de plata”, viene siendo perversamente vapuleada casi, desde la misma recuperación democrática hace cuarenta años.

En porcentaje demográfico, la señalan como una de las provincias con mayores y más violentas en confrontaciones sociales, con decesos nunca aclarados. Millones de dólares esfumados. Impunidad regando las calles y los sillones del poder.

Las investigaciones de la Justicia se desbarrancaban al abismo para que el abuso, el despotismo y la ilegalidad no despertaran de la siesta. Nada se investigaba con el anterior gobierno.

La impunidad se conformó en moneda corriente en esas tierras épicas de valientes en otros tiempos. Milagro Sala, fascinerosa que quiso disfrazarse de revolucionaria, se constituyó en uno de los referentes más perversos y sanguinarios de las organizaciones que actuaron bajo el nombre de piqueteros, o movimientos sociales en todo el país, más precisamente bajo el nombre de la Túpac Amaru.

Milagro Sala (foto de archivo).

Socia activa del gobierno kirchnerista, de las Madres y de las Abuelas. Del sello de los Derechos Humanos. Recibió millones y millones para que los usasen sin control y bajo sus designios. Un imperio de látigo y fuego al que todos se rendían. Incluso el ex gobernador Eduardo Fellner. Un títere que, por acción u omisión, terminó siendo socio del silencio.

Las investigaciones llevadas adelante por los resabios de hombres de la Ley que superaron el miedo y que además aún quieren sostener la independencia jurídica de lo política, escudriñaron los movimientos económicos, sociales y políticos, donde la violencia era el método de comunicación y amedrentamiento de la citada, que le permitía imponer el terror como culto a la inmunidad con la que se movió durante años.

No sólo era temida por adversarios sino por sus propias fuerzas.  El terrorismo con la que se movía espeluznaba e intimidaba. No obstante, desde el Papa Francisco hasta el propio presidente Alberto Fernández y, el Kirchnerismo, especialmente la Vicepresidente, con un descaro masificado, la conformaron en un ícono de la lucha social por los indigentes y los pueblos originarios. Sosteniendo que se trataba de una presa política. Todo lo demás no importó.

Fue condenada por corrupción y otros delitos, sin embargo, insisten en elevarla al rango icónico de heroína y abanderada de los pobres.

La impunidad se conformó en moneda corriente en esas tierras épicas de valientes en otros tiempos

En las pasadas elecciones provinciales Gerardo Morales, se alzó con más del cincuenta por ciento de los votos. Desde el poder omnímodo, que de democrático perdió todo rasgo de racionalidad, no se vio con buenos el triunfo de este radical. No lo ven.

De allí en más, el flamante mandatario quedó en el centro de la mira para nuevos proyectos y evitar la ciénaga que se traga el poder.

Gobernador jujeño Gerardo Morales.

Los acontecimientos del Chaco donde el gobernador Capitanich, uno de los mimados de CFK, quedó en el centro de la escena de la criminalidad de Cecilia, en otro femicidio, tal vez cometido por otra mujer de enorme poder en esa inexpugnable provincia, ya que los autores son parte de las propias entrañas de otro autócrata con aires de monárquico.

La reacción que se promovió en Buenos Aires, léase gobierno, inmediatamente fue, desviar el tono lo políticamente allí ocurrido y derivar todos los conflictos sociales, que ya venían en marcha desde hacía semanas encabezadas por un más que justo reclamo de los docentes que, de verdad, cobran sueldos indignos, a Jujuy.

Plegarse a eso, tanto de una izquierda cada vez con menos lineamientos propios, dirigentes gremiales escasos en representación genuina, con sus propios ejércitos de hambrientos, también en una vil maniobra, donde tomaron entre otras cosas, los supuestamente conculcados derechos de los pueblos originarios.

Al menos una pequeña parte y se lanzaron a la carga, unos pocos autóctonos y los demás trasportados para tales funciones. Uno de los recursos dialécticos de esos argumentos se basaba, precisamente, sobre la reforma constitucional de 1986, a la que se la modificó por la actual del presente año.

Jujuy es por hoy un tubo de ensayo para destituir un gobierno que no le es funcional

El reclamo era sobre tres puntos que fueron cambiados. Bandera que enarbolaron todas las fuerzas identificadas con el poder, salieran en la búsqueda de la ruptura institucional de Jujuy y, obviamente, el derrocamiento de Gerardo Morales, apelando a cuestiones como el exceso represivo y la marginación que trae aparejado los tres puntos referenciados, que tiene, entre otras cosas a los pueblos originarios.

Evidencias

Queda al descubierto que la maniobra además de burda es absolutamente falsa, bastará observar los cambios que se hicieron con tales contextos, ya que en los mismos lo primero que se aprecia, es que tales modificaciones no solo que aparecen de vanguardia si se las compara con otras provincias, sino que además sostienen la “defensa y reconocimiento de los pueblos preexistentes…”, entre otros reconocimientos a los originarios.

Más claro imposible en lo que hace a contemplar los derechos que dicen les borraron. Eligieron un mal ejemplo para exponer su intención golpista. O no leyeron las transformaciones o no les interesa lo expuesto.

Jujuy es por hoy un tubo de ensayo para destituir un gobierno que no le es funcional, pero, además, que una intervención podría aportar contextos como la libertad de Milagro Sala en primer término e ir camino a un “estado de sitio”, con la disolución de los poderes como el Legislativo y el Judicial, que permita posponer la apertura de las urnas donde ya ninguno ignora que el poder se le escapará de las manos.

Obviamente en el pináculo de todo este pueril movimiento, van también por la libertad de Cristina. 

Solamente del pueblo depende que estos desvergonzados de la democracia puedan lograr sus objetivos.

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