[Abuso sexual] Hay que cuestionar la idea de una víctima con trauma de por vida

Escribe: Lic. Noelia Benedetto (*)

Por estos días he estado leyendo muchos discursos en relación a la importancia de dejar de hablar de violación en manada, pasar a utilizar violación grupal y reforzar el concepto de que los abusadores son hijos sanos del patriarcado y no enfermos (como atenuante).

Considero necesario, no tan sólo para las personas que han atravesado una situación de abuso, sino para las que las rodean: vínculos, amigos, familiares, referentes afectivos y también para los profesionales que los acompañan revisar estos dogmas de abuso sexual = víctima con trauma imborrable de por vida.

Esto no es así, hay que cuestionar por qué en las representaciones sociales, y en muchos de los desarrollos teóricos es jerárquicamente más grave un abuso que un asalto, por qué no se etiqueta a la persona que ha padecido como asaltada o robada de por vida, pero sí a la persona abusada/violada como víctima eterna.

¿Por qué nos genera más vergüenza hablar de que hemos sido abusados ​​que asaltados o golpeados? ¿Por qué el modo en el que nos percibimos es diferente?

Recuerdo alguien que una vez me dijo que si alguna vez me abusaban no iba a estar más conmigo porque iba a estar dañado y usado… estos discursos siguen operando fuertemente.

La forma de pensar este tipo de situaciones determina cómo vamos a tratar, acompañar, asistir, escuchar a las personas que han vivenciado estas situaciones y si no podemos visibilizarlas de otra manera se perpetúa una especie de profecía autocumplida de la cual no se puede correr.

La violación grupal a una joven en Palermo (Buenos Aires) causó indignación y reavivó el debate.

Se vuelve urgente a cuestionar nuestra propia sexofobia y sexosofía al momento de intervenir.

La forma de pensar este tipo de situaciones determina cómo vamos a tratar, acompañar, asistir, escuchar a las personas que han vivenciado estas situaciones y si no podemos visibilizarlas de otra manera se perpetúa una especie de profecía autocumplida de la cual no se puede correr.

¡¡¡Tampoco se habla más de abusos infantiles sino de abusos en la infancia!!!

Dejame decirte que si has atravesado una situación de abuso:

  • No necesariamente vas a convivir con una cicatriz que no te la quita nadie y que queda para toda la vida.
  • No necesariamente vas a desarrollar un trauma indeleble por ello.
  • No hay aspectos que te definan y te determinen a priori de por vida. No es una etiqueta identitaria.
  • No necesariamente es lo peor que te podría haber pasado en la vida.
  • No necesariamente vas a tener dificultades en tus relaciones sexo afectivas.
  • No necesariamente sos una víctima de por vida ni te arruinaron la vida para siempre.
  • No existen violencias y violencias sexuales, no hay jerarquías entre ellas, pero el hecho de que nos horroricemos más ante estas últimas se debe a la sexofobia imperante.     

(*) Psicóloga y sexóloga

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