El peligroso “Love Bombing”, el bombardeo de amor que busca manipular

Escribe: Lic. Noelia Benedetto (*)

El “Love Bombing” es cuando empezás a salir con alguien, todo viene viento en popa, hablás y te ves frecuentemente, se tocan temas relacionados al futuro de la relación y, de repente, las cosas cambian y te quedás con la sensación de haber hecho algo mal, pero no identificar bien qué, un prototípico ejemplo de bombardeo de amor.

La persona que suele realizarlo bombardea a mimos, a excesivas y prematuras muestras de afecto e incondicionalidad. Es importante mencionar que hay personas que, cuando se enamoran, van a un ritmo «acelerado», sin embargo, si este tipo de personas siempre dan muestras de afecto exacerbadas y son así a lo largo de toda la relación, no han hecho un love bombing, simplemente son así.

En cambio, el love bombing es una herramienta muy sutil para manipular a alguien. A través de la sobreatención afectiva, la persona en cuestión se queda «atrapada y enganchada» y, cuando ese bombardeo de amor, decae, siente que todo lo ha hecho mal.

Aunque parezca un concepto millennial, se acuñó en la década de los años ’70 por los miembros de una secta estadounidense conocida como “Unification Church of the United States”. Básicamente, se utilizaba para explicar cómo los miembros de la secta inoculaban a través de bombas de amor o sobredosis de afecto.

¿Cuáles son las fases del love bombing?

-Idealización: al principio todo es de ensueño, fácil, deslumbrante.

Devaluación: después de esta etapa perfecta, de luna de miel, el cariño, se transforma en control, furia, desaprobación, castigo, presión y amenazas. Todo esto forma parte de un juego/manipulación psicológica, así hasta convertirse en le dueño de los sentimientos, pensamientos, acciones y decisiones.

Estos cambios los consigue a través de engaños. Deja de dar el afecto que daba antes para castigar por cada comportamiento distinto al que espera.

-Círculo vicioso: Antes del descarte, los procesos de idealización y devaluación se repiten. Cuando la persona que sufre el love bombing decide dejar de estar asustada por pensar que ha hecho todo mal porque ha dejado de recibir el mismo nivel de amor, se aleja, vuelve con artimañas para retomar la idealización.

-Descarte: tras los castigos y la sumisión del que recibe el love bombing, decide renunciar a su vida, sus amigos, su familia, sus motivaciones y decisiones para evitar discusiones. Así que la relación solo termina de dos formas, o bien la persona sumisa se cansa y, como no recibe un buen trato, se aleja o vuelve al círculo vicioso de idealización-devaluación.

Tiene por objetivo crear y aumentar la intensidad y persistencia del apego del otro. Se crea una especie de realidad virtual donde hay una fantasía compartida en la que persona se enamora del personaje que va creando el love bomber a través de los regalos o halagos.

El exceso de validación produce en el otro la percepción de que no podrá encontrar a una persona que les entregue ese nivel de atención, refugio y amor.

Manipulación y trampa

Estos comportamientos se dan de forma prematura cuando la relación es todavía incipiente. Dado que se trata de elogios que producen una gratificación en la persona que está siendo manipulada, ésta le dedica cada vez más tiempo a ese vínculo en particular y comienza a distanciarse de otros privilegiando la nueva relación.

La trampa está en que el love bombing, no es una muestra real de afecto, sino que una estrategia para ganarse la confianza del bombardeado. Una vez que la relación está consolidada, la dinámica cambia si la víctima no se comporta como la manipuladora o el manipulador desea.

Si prefiere verse con amigos, demuestra autonomía o actúa de otra forma que disgusta a su vínculo, llega el castigo. En este punto el bombardeo de amor para y es eliminado por una actitud distante o fría.

(*) Psicóloga y sexóloga

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