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Salud mental: 200 mil personas dejaron la prepaga y el sistema público colapsa
La salud mental en Argentina atraviesa una crisis marcada por un aumento masivo de la demanda en el sistema público. En un contexto de asfixia financiera, miles de personas que antes accedían al sector privado fueron desplazadas y hoy dependen de un sistema estatal cada vez más debilitado.
Escribe: Nelson Santa Cruz
Según el «Informe sobre crisis de la salud mental en la Argentina 2019-2025», publicado a fines de marzo, el Gobierno nacional inició una retirada de sus funciones de cuidado mientras que las provincias se ven obligadas a sostener la atención mediante la municipalización o provincialización de programas esenciales para evitar un colapso mayor.
El impacto de esta dinámica también se refleja en el sector privado. De acuerdo con el informe “Salud en agonía” del CELS, cerca de 200 mil personas abandonaron su medicina prepaga tras los aumentos derivados del DNU 70/2023.
En paralelo, el desmantelamiento de políticas públicas se profundiza. Hoy solo permanece el 8% de los programas de cuidado vigentes antes de 2024: de 50 programas, apenas 4 continúan en funcionamiento. Como consecuencia, 2.866.000 personas perdieron al menos una prestación.
En base a las investigaciones, la situación es especialmente crítica en la población infanto-juvenil, donde se registra «un incremento exponencial de internaciones por crisis vitales, autolesiones e intentos de suicidio».
En Buenos Aires, las internaciones por salud mental crecieron 60,9% entre 2019 y 2024: pasaron de 28.451 a 45.785. En ese período, la demanda en niños, niñas y adolescentes subió 13,4% y la atención ambulatoria un 50%. En Santa Cruz, otro caso alarmante, las internaciones de NNyA pasaron de 31 a 276 (+790,3%).
Las causas incluyen la crisis socioeconómica, el retiro del Estado, las secuelas post pandemia y el uso problemático de la tecnología.









