[Argentinadas] Día del trabajador: ¿Algo para celebrar o conmemorar?

El 1 de mayo se conmemora el día internacional del trabajador. Una duda ¿Se dice del trabajador, la trabajadora, o los trabajadores o les trabjadx? o ¿será día del laburante asalariado registrado?, ¿día del trabajador informal? Por si acaso le llamaremos día del trabajo a secas, cada cual póngale la connotación que quiera.

Escribe: Raquel Baratelli

A estas alturas, la mente argenta no logra decidir unánimemente cómo llamar a cada cosa que necesite ser llamada. 

Nos debatimos entre los lenguajes que defienden las corrientes inclusivas no binarias, diferentes a las más conservadoras de quienes se aferran a la real academia más que a los decires de la calle, las formas relativistas, básicamente las que responden a la cultura de la moda y aquellas corrientes de pensamiento a las que todo les da igual.

A simple vista el tema de cómo se dicen las cosas es algo que no tiene la más mínima importancia, pero en la era de las comunicaciones “enredadas”, cada vocablo que se pronuncia determina quién es quién y, de paso, con quién anda. Todo comentario o título encierra un modo de pensar, por ende, una línea política, por ende, determina amigos y enemigos.

Habrá que fijarse cuántos trabajadores quedan en pie, cuántos haciendo equilibrio y cuántos extrabajadores o desocupados

Dicho esto, pasemos a definir si este próximo día de celebración internacional puede ser festejado o conmemorado.

Primero es necesario ver qué países del mundo hacen una cosa o la otra y decidir del lado de cuál conviene quedar. En el panorama mundial hay que medir bien las apariencias, se está de un lado o del otro.

Por otra parte, en el ámbito interno, es necesario definir desde dónde analizar el día en cuestión, ¿conviene una perspectiva colectiva o será más acertado un punto de vista individualista? ¿Habrá que plantarse desde una visión crítica, constructiva, destructiva o electoralista?

En fin, chicos, el próximo 1 de mayo veremos qué onda. Habrá que fijarse cuántos trabajadores quedan en pie, cuántos haciendo equilibrio y cuántos extrabajadores o desocupados.

Analizaremos quién puede o quiere festejar, quienes prefieren conmemorar y quienes ni una ni la otra.

Y el que quiera llorar, que llore.

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