Tango ¡¡Viva la Patria!!

Carlitos, y una letra polémica

Escribe: Julio Benítez

El 6 de setiembre de 1930 el general José Félix Uriburu encabezó el primer golpe de estado en Argentina, que instauró un método nefasto con desprecio de la voluntad popular y de entrega del patrimonio nacional y que fue la matriz de un mal que sufriríamos  en varias oportunidades, con consecuencias que aún repercuten.

El presidente derrocado, don Hipólito Yrigoyen, un líder popular y primer presidente elegido en comicios libres en 1916, que renovó en 1928 con condiciones internacionales desfavorables, con sus seguidores dispersos y una oposición tenaz de los medios gráficos que llegaron hasta la ridiculización de su persona, un octogenario del siglo diecinueve, un hombre hermético que nunca habló en público, un buen hombre que siempre vivió austeramente, como un ciudadano más.

Francisco García Giménez, poeta y ya reconocido letrista de tangos, compuso con música de Anselmo Aieta, otro grande, el tango intitulado “Viva la Patria”,  días después de la revolución, canción  que traza un paralelo entre el mayo de 1810 y lo vivido por esos días. El entusiasmo de un joven  García Giménez lo condena por un lado pero lo atempera por otro, pero lo escrito está y la grabación también, nada menos que cantado por Carlos Gardel, en la cúspide nacional de su fama,  antes de su salto a Europa  y  E.E.U.U.

¡Y Carlitos agarró viaje!

Carlitos aceptó grabar el 25 de setiembre de 1930, la versión del tango aludido, editado por la “Editorial Alfredo Perrotti”, a 19 días del crimen institucional dirigido por el general Uriburu… y no pocos cuestionamientos recibió de sus detractores  el genial cantor… y no pocos admiradores omiten desde entonces esta oscura faceta de Gardel. Ni uno ni otro. Los hechos, hechos son, y son ineludibles.

Es cierto que un golpe institucional, hasta entonces inexistente, no tenía la carga que hoy conlleva de atentado supremo a las leyes y a la voluntad popular. También es cierto que Gardel era el gran cantor, el gran mito después, era el más renombrado intérprete del naciente tango-canción, pero era eso, tan solo  la dedicación a su profesión y su fama no lo convertía en un entendido en temas que luego adquirirían especial significación. Lo habrá grabado por compromisos políticos con el poder, posiblemente, no por el rédito económico (que además esa grabación no haya sido un negocio) y por razones que tal vez lo emparentaban  con el establishment conservador, que mantenía resortes del poder en varios estamentos del estado.

Pateaba con las dos…

Hay bibliografía (y fotos) que lo muestran a Carlos Gardel  con políticos de ambas vertientes, la conservadora y la radical. ¿Lo tironearían de ambas partes? Posiblemente, por lo que representaban su arte y su figura…y él era simplemente un cantor muy popular… ¿Sería radical, conservador, socialista o anarquista?… O de ninguna de estas representaciones de la historia…Fue un muchachito del Abasto que se dedicó a cantar, como también lo hacían los payadores que actuaban   en los comités de cualquier partido político.

En su comienzo el tango dice “La nube gris rasgó el vuelo de un avión/y fue el triunfal amanecer de la revolución/y como ayer el triunfal 1810/sale a la calle el pueblo radiante de altivez/orgullosos de ser argentinos… ¡Viva la Patria! Y la gloria de ser libres/ ¡Viva la Patria!

FUENTE: Página Web “Yo, Gardel”- Editorial Aguilar 1999.

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