El cinismo argentino

Escribe: Cristina Pablos

Es cierto que, por suerte, no somos un país racista; tal vez se deba al crisol de razas de inmigrantes que vinieron buscando una Patria. Y la hicieron grande. También es cierto que a algunos les produce alergia “el olor de la pobreza”.

Durante el gobierno de Macri fui testigo de las marchas más prolongadas en tiempo y espacio, diciéndole dictador al presidente y denostando a la ministro de seguridad P. Bullrich; porque lo que una gran mayoría consideraba “desaparición forzada” de Santiago Maldonado, bajo el slogan “Dónde está Maldonado”.

Para refrescar la memoria de algunos y en honor a la verdad, debemos decir que Maldonado fue un artesano que, tal vez, sin saber siquiera los motivos de porqué se daba, se plegó a un grupo sureño que cortaba una ruta y a los cuales la policía dispersó.

Este joven inconsciente, sin saber nadar, se tiró al río para escapar y SE AHOGÓ, como lo indicaron 55 peritos de la autopsia, incluidos los de parte.

Por esa desaparición que no fue tal le estamos pagando, todos los argentinos, $200.000 mensuales a su hermano, quien al saber la verdad (dicha por sus propios peritos) no tuvo la dignidad de devolver ese dinero.

Durante esta cuarentena sin fin y en nombre de ella, fue torturada, violada y encontrada “suicidada” en una celda (no ahogada en un río) en San Luis, una joven que aparentemente la había roto al salir en bicicleta.

En Chaco, en la comunidad Qom, sin mediar orden judicial, policías de civil irrumpieron en una casa aborigen y molieron a palos a sus habitantes, se llevaron a una joven de 16 años a la comisaría y la violaron.

Otro tanto pasó en Quitilipi-también Chaco- donde balearon a otro aborigen. En Tucumán, policías mataron, de dos balazos por la espalda, a Luis Espinoza quien se desplazaba en su caballo por el medio del campo, “rompiendo la cuarentena”.

He visto alguna marcha en el Obelisco en contra de la muerte del joven negro G. Floyd en EEUU, después hubo otro, en manos de la policía. Pero no he visto ni a Pérez Esquivel, ni alguna madre o abuela de Plaza de Mayo, ni a las feministas, ni al grupo de actores K recorriendo los canales televisivos. Ni yendo a la Asamblea Internacional de DDHH a reclamar por estas muertes, esta vez sí por represión policial.  ¿Le pagarán $200.000 a sus familiares? Ellos lo necesitan más que Maldonado, con seguridad.

Me cuesta reconocerme en esta sociedad ¡tan cínica y tan hipócrita!

Foto: Revista Cítrica

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1 comentario en “El cinismo argentino”

  1. Estimada
    Cristina Pablos
    Desciendo de inmigrantes italianos >franceses que vinieron engañados mucho antes de la,grande guerra
    EL conservadurismo de ese tiempo los *IMPORTO *
    Se dio una vuelta por la calle Sucre al 2100 dónde está La escuela Juana Manso ?
    Nací y crecí en esa zona
    ¿ES EL CINISMO conservador ?

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