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Merceditas, la historia de un amor no correspondido
Escribe: julio A. Benítez
La música, de origen latino, que a su vez deriva del término griego “mousike”, hace referencia a la educación del espíritu, la cual es colocada bajo la advocación de las musas de las artes, calificación muy clara de lo que significa escuchar, cada uno, el tema que más le interese.
De tal forma podemos calificar como un tema que llega a nuestro corazón, el chamamé “Merceditas”, como un claro mensaje de amor no correspondido, compuesto por el guitarrista Ramón Sixto Ríos.
Nacido en la localidad de Federación (Entre Ríos) el 6 de agosto de 1913, en 1930 se trasladó a Buenos Aires, donde completó los estudios de su profesión. Integró una compañía de teatro que fue a actuar a Humbolt (Santa Fe), de donde era oriunda Mercedes Margarita Strickler Kahlow.
Ella había nacido el 21 de diciembre de 1916, vivía en un campo aledaño al pueblo, donde ayudaba en las tareas diarias a sus padres, ambos alemanes, Alberto Strickler y Margarita Emilia Kahlow.

El flechazo
Después de la actuación teatral se había programado una reunión bailable y fue allí donde el actor invitó a bailar a la hermosa santafesina, iniciándose un romance que se convirtió en un noviazgo por carta que duró dos años, momento en el que Ramón Sixto Ríos la visitó, llevando los anillos para realizar el compromiso y contraer matrimonio, pero ella no aceptó…
Lo mismo él le siguió escribiendo por varios años más, de cuyas cartas nunca recibió respuesta.

Cuando la visitó el periodista Mario Markic, conductor y productor del programa “En el camino” de Canal 13, Mercedes había cumplido 80 años…
Le preguntó:
– ¿Está arrepentida por su negativa?
Ella respondió:
– Sí, pero no quería dejar solos a mis padres, ya mayores, pues si nos casábamos yo debería viajar a Buenos Aires donde Ríos estaba domiciliado. Además, mis padres no estaban gustosos de que me casara con un artista y los vecinos criticaban ese noviazgo. Mientras, yo ya vestía a la nueva moda, que sabía que se impondría, y me compré una motocicleta, con la cual paseaba por el pueblo, vestida con sombrero, campera y botas de cuero, con las críticas de los vecinos e inclusive de mis amigas.
Por ese entonces Ramón Sixto Ríos integraba con su guitarra, alternativamente, entre otros conjuntos, en el “Trío Taragüí”, con Oviedo Sosa Cordero y el “Trío Cocomarola”, por lo que estaba muy ocupado, pero le siguió escribiendo, hasta que se casó con otra mujer, enviudando al poco tiempo.
- Mirá el video y escuchá la versión de Los Chalchaleros:
El reencuentro breve
Mientras tanto, la canción se había convertido en el suceso musical de aquellos tiempos, que fue interpretada por más de 100 cantores y recorrió el mundo traducida a 9 idiomas. Había pasado más de 40 años del comienzo de aquel noviazgo trunco, y Ríos se enteró por una revista que su exnovia comentó que la “Merceditas” de la ya famosa canción, estaba inspirada en su persona, contando lo que había pasado.
Ríos le escribió y Mercedes fue a visitarlo a Buenos Aires, pero poco duró el encuentro pues Ramón Sixto Ríos falleció el 25 de diciembre de 1994, a los ochenta y un años, dejándole como herencia el derecho de autor de la canción.
Mercedes, la de la canción “Merceditas”, falleció el 8 de julio del 2001 a los ochenta y cuatro años.
La letra
Finalizando y antes de que usted amigo lector decida volver a escucharla, juntos leamos el tema, propio de un verdadero cuento de amor no correspondido:
Qué dulce encanto tienen mis recuerdos, Merceditas
Aromada florecita
Amor mío de una vez
La conocí en el campo, allá muy lejos, una tarde
Donde crecen los trigales
Provincia de Santa Fe
Así nació nuestro querer
Con ilusión, con mucha fe
Pero no sé por qué la flor
Se marchitó y muriendo fue
Como una queja errante
La campiña, va flotando
El eco vago de mi canto
Recordando aquel amor
Pero a pesar del tiempo…
Fuente nota y fotografías – Programa de TV., citado anteriormente.