Reabrió el casino local: ¿Qué sucedió el primer día y cómo se comportó la gente?

El viernes 8 de enero el casino de Villa María volvió a abrir las salas de juego luego de casi diez meses de inactividad. El tema fue mirado de reojo y hasta cierto estupor por quienes temen se convierta en un nuevo foco de contagios en la ciudad. Pero, lejos de todas las opiniones en contra, los fanáticos del juego se congregaron contentos por volver a jugar y los empleados por retornar a sus fuentes laborales.

Escribe: Gabriela Beck

Fernanda Ponce, encargada responsable de turno y delegada gremial de Aleara, el Sindicato de Juegos de Azar, se prestó a una charla con El Regional, para contarnos los detalles de cómo fue esa experiencia en el retorno del casino.

«Gracias a Dios ya hemos empezado a trabajar, con estrictos protocolos y se inició la actividad, después de prácticamente 10 meses de inactividad, por lo que todos los que trabajamos en el casino estamos contentos y orgullosos de volver a la fuente laboral», comenzó diciendo sumamente dichosa. «Ha retornado la totalidad del personal, con excepción de quienes forman parte del grupo de riesgo, que es algo que está contemplado también por la ley. Vamos a tener la misma cantidad de días de trabajo que la de suspendidos porque los horarios de funcionamiento no son los mismos, pero la empresa a decidido que trabajemos todos. De alguna manera todos los empleados hemos estado involucrado en el regreso, por lo que fue realmente gratificante volver al ruedo».

Así nos enteramos que el casino está trabajando desde el viernes 8 de enero en el horario de las 14.00 a las 3.00 de la madrugada, durante los siete días de la semana. Anteriormente el horario era un poco más extendido, desde las 11.00 de la mañana a las 7.00 de la mañana siguiente.

Así se veían las tragamonedas antes en la sala de casino. Ahora son menos y están mucho más separadas

La gente y los protocolos

Según relató Fernanda Ponce, de larga trayectoria en la firma CET Concesionaria de Entretenimiento y Turismo S.A. a cargo del funcionamiento del casino, en el primer día de apertura la gente ha respetado estupendamente los protocolos, algunos ya acostumbrados a esta nueva normalidad. «Fue increíble, nadie se resistió a la aplicación «Cuidar», que es obligatoria para el ingreso y ni a la presentación de su DNI, ya que este último permite efectivamente cotejar que quien ingresa sea quien dice ser, para que nadie utilice la aplicación de otra persona, por ejemplo.

La app «Cuidar» la desarrolló el gobierno nacional como parte integral de las estrategias de prevención y cuidado de la salud pública ante la pandemia Covid-19, y a través de la información del celular se pueden detectar tempranamente los casos y garantizar la atención y seguimiento, así como para evitar la transmisión del virus, en casos de contagiarse.

«Había gente que tenía celulares algo más viejitos y que no eran idóneos para descargar la aplicación «Cuidar», pero se prestaban el celular para que otros pudieran hacer el trámite y así pudieran entrar. Eso demuestra con el respeto que hacían el ingreso a la sala y el cumplimiento a las normas pautadas. Eso ha sido excelente», indicó Fernanda.

¿Por qué la extensa cola en el ingreso?

«Hubo por momentos media cuadra de cola al ingreso del casino local, y ésto obedece un poco a lo de la aplicación Cuidar que es obligatoria pero principalmente a que la capacidad de la sala se ha visto muy reducida para cumplimentar con los protocolos establecidos. En situaciones normales la capacidad del lugar es de unas 935 personas en las dos plantas, y en la actualidad por las medidas sanitarias, se redujo la funcionalidad de las máquinas tragamonedas a un 50%. Otro dato es que no puede haber gente deambulando dentro de la sala. Todo eso hizo que la capacidad de la sala sea únicamente para alrededor de 190 personas. La gente que está en la sala puede solamente estar jugando, no puede pasear dentro del recinto de juego».

Menor capacidad

Sobre si la admisión de menor cantidad de personas en el casino puede hacer que el negocio no funcione y luego afecte la fuente de empleo de los trabajadores del lugar, nos indicó Fernanda Ponce lo siguiente: «Nosotros tenemos mucha Fe, pensamos que volver al trabajo ya es algo importante; hacía casi un año que los empleados no íbamos a trabajar. Por un lado agradecemos que la empresa no nos dejó de pagar nunca los salarios, ya que se abonaron el 75% de los sueldos. Tenemos que decir que estamos muy conformes con lo que la empresa hizo durante todos estos meses de pandemia, al mantener toda la planta laboral. Otra gran muestra, fue que pese a haber menos horas para abrir la sala, se dispuso que todos los empleados trabajen por igual, eso implicará que todos tendremos el mismo sueldo a fin de mes. Tenemos esperanzas que todo ésto va a pasar en algún momento. Hoy nos toca trabajar en estas condiciones, las aceptaremos, porque son razones totalmente entendibles, ajenas a la empresa en sí.

Otro dato, es que tenían un aumento pendiente del año pasado, por lo que en el regreso ese aumento será contemplado. En total son 64 empleados del casinoy 25 empleados del hotel, quienes también han regresado a trabajar.

La situación del hotel

El hotel del casino también volvió a abrir sus puertas; el restaurante empezó con la actividad el pasado 23 de diciembre, es decir antes que el hotel y el casino. Aparentemente como se trata de un hotel-casino, esa condición lo diferencia del resto de los hoteles. Al habilitarse las salas, también han quedado habilitadas las habitaciones del hotel.

«Pese a las demoras en el ingreso, la gente se ha mostrado sumamente satisfecha, feliz de poder regresar al casino. Aunque hay muchas personas que tienen reservas con la actividad del casino, que no les guste, hay muchas otras personas que disfrutan de esta actividad, que lo ven como un gran centro de diversión y les da la posibilidad de olvidarse de todos los problemas que habitualmente cargan. Fue notable como se utilizaron los dispenser de alcohol en gel que están colocados en cada máquina, siguieron todas las indicaciones de circulación marcadas en el piso. Se ha repetado cada punto del protocolo general, como el protocolo dispuesto por el COE para el desarrollo de esta actividad. Nos queda por agradecer a toda la gente que asistió y respetó todas y cada una de las disposiciones, ya que no se quejaron de nada. El comportamiento en el primer día de apertura ha sido absolutamente respetuoso, eso indica que la gente necesitaba este espacio también para distraerse, y para los trabajadores ha significado poder volver a trabajar».

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