[Opinión] Educación y conocimiento, para que el futuro no sea un fracaso

“La educación es lo que queda después que uno ha olvidado lo que aprendió en la escuela” (Albert Einstein)

Escribe: Cristina Pablos

Stephen Jobs dijo: “Estoy arrepentido de haber incentivado la tecnología en la educación; la relación con el docente es irreemplazable”.

El hecho de “exigir” en educación es interesarse por el otro y su evolución; es por eso que las evaluaciones son imprescindibles. La educación hace persona al ser humano. Hemos descuidado la educación pública dejando de lado los valores. Todo es inmediatez.

La educación y un buen docente ayudan al estudiante a imaginar, a crear, a pensar, a aprehender, a crecer. Es un elemento igualador: es la que corta la brecha entre el hijo del almacenero y el del profesional, bajo el uniforme escolar (ya casi en desuso) todos son iguales.

No es bueno hacer selección educativa: los ricos con los ricos los pobres con los pobres, en la mixtura ambos se enriquecen, aunque, lamentablemente, es lo que aparece con la educación privada, que llegó para suplir lo que el Estado no provee.

Sarmiento dijo: “Hay que educar al soberano” para que cada uno conozca su libertad, la ley, el compromiso; eso significa “hacerse soberano”.

Sin educación es imposible crear una sociedad democrática: que razone.

Si bien es muy difícil recuperar el extendido tiempo de la cuarentena, hay que hacer el esfuerzo, tanto docentes como estudiantes. Hay un vaciamiento educativo que compromete el desarrollo de la Patria.

Por ejemplo, Francia ha vuelto a la práctica del dictado en las escuelas, la práctica de la lectura como formadora; la idea de que lo tradicional debe ser desterrado es un error.

Claro que para mejorar el nivel educativo hay que insistir en la formación docente y evitar que estos se conviertan en adoctrinadores de alguna determinada ideología. En las escuelas rurales se ha comprobado que el alumno rinde igual que en las escuelas de las grandes ciudades.

Pero la decadencia educativa, si bien se agravó con el año y medio con las escuelas cerradas, lleva más de 30 años.

Comenzó cuando Menem traspasó la educación a las provincias (sin el presupuesto) y cada una tenía su propio contenido curricular. Duhalde estiró la primaria a 9 años, los 2 últimos como escalón para la secundaria.

Kirchner posiciona al alumno como sujeto de derechos, pero no de obligaciones. Este gobierno, por efecto de la pandemia, considera al 2020-2021 un bienio y agrupa las materias por áreas (que incluyen 4 materias), si el alumno aprueba una de esas 4 ya está aprobado, aunque a las otras ni las haya leído: una cuasi promoción automática, una línea más facilista imposible.

También los docentes deberían recibir evaluaciones periódicas y no ofenderse por ello: hace a su perfeccionamiento y evolución.

Se ha formado en Santa Fe, la ME.NA.CE (Mesa Nacional por la Calidad Educativa) a la que adhieren docentes conscientes de que la educación no puede seguir en esta decadencia.

Casi el 30% de los jóvenes (de cualquier clase social) no tiene el secundario completo, necesitaríamos 120 años para volver a la escuela pública con la que soñó Sarmiento.

Hace 20 años que no se crece en Ciencia, Matemática e Interpretación de textos; por algo nos va tan mal en las pruebas Pisa.

Está comprobado que cuando una persona no termina sus estudios tiene menos capacidad para resistir el estrés, no tiene que sorprendernos, entonces, que haya tantos jóvenes que se suicidan.

El futuro de nuestro país depende de la educación y el conocimiento. No entender eso es resignarse al fracaso y, además, estafar a nuestros alumnos.

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1 comentario en “[Opinión] Educación y conocimiento, para que el futuro no sea un fracaso”

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