La esclerosis múltiple y la sexualidad: Una forma diferente de vivirla

El 30 de mayo pasado se conmemoró el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, como una manera de generar conciencia sobre esta enfermedad que afecta a más de dos millones de personas en el mundo.

Escribe: Lic. Noelia Benedetto (*)

El 70% de las afectadas por la esclerosis múltiple son socializadas mujeres en pleno desarrollo de su vida laboral, familiar y universitaria.

La enfermedad interpela a la persona en cuanto a la capacidad de adaptarse continuamente a las demandas y necesidades cambiantes, fruto del carácter impredecible de este padecimiento.

Estas modificaciones pueden afectar a las respuestas sexuales; es entonces cuando se debe recurrir a mecanismos que implican el “redescubrimiento” de la sexualidad y la potenciación del erotismo.

La enfermedad afecta sobre todo a mujeres, en pleno desarrollo laboral, familiar y universitaria.

La utilización, mucho tiempo, del «funcionamiento» sexual del peneportante como el patrón regulador normativo ha logrado como resultado una invisibilización de la sexualidad de las vulvoportantes.

Entre los padecimientos que descienden las respuestas sexuales se encuentra la esclerosis múltiple. 

La realidad es que no existe una sexualidad diferente para la gente con esclerosis múltiple (EM). Existen formas diferentes de vivir la sexualidad humana, porque hay tantas sexualidades como personas.

Cambios sexuales

La EM puede afectar las expresiones de las respuestas sexuales humanas debido a cambios neurológicos. puede suponer la disminución o la pérdida del deseo sexual, sensaciones genitales disminuidas o desagradables y merma en la capacidad orgásmica.

También pueden sucederse aspectos que no implican directamente al sistema genital, tales como dificultades en la vejiga e intestino, fatiga, espasticidad, debilidad muscular, temblor del cuerpo o de las manos, dolor, falta de atención y concentración y alteraciones sensoriales no genitales.

En una encuesta realizada en Argentina en el 2020, solo el 18,46% pudo hablar con su neurólogo o neuróloga acerca de las inquietudes y las repercusiones del diagnóstico en su vida sexual.

Las personas con esclerosis múltiple tienen derecho también a disfrutar del erotismo.

La salud sexual forma parte de la salud en general y las personas con enfermedades crónicas tienen derecho a recibir información ya disfrutar del erotismo.

No hay ningún diagnóstico que invalide el deseo, por fin, tampoco se busca rehabilitarlo. Por el contrario, se trata de habilitar a todas las personas que puedan percibirse como deseantes y deseables.

Predominio de los cambios sexuales en la EM:

Las personas con pene comunican con más frecuencia:

1. capacidad disminuida de conseguir o mantener una erección.

2. dificultad con las vivencias orgánicas.

3. poca sensación en el pene.

4. ausencia de eyaculación

En las personas con vulva pueden incluir:

1. pérdida parcial o total del deseo sexual.

2. lubricación o sensación vulvo-vaginal reducida.

3. dificultad con las vivencias orgánicas.

Cuando las prácticas penetrativas se presentan como el único guion puede resultar complejo correr el foco de los condicionantes físicos. Al salir del coitocentrismo, las personas harán lo que se sientan cómodas de hacer.

(*) Psicóloga y sexóloga

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