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Shakira y Piqué, otro falso caso mediático de “adicción al sexo”
Como había ocurrido en el caso del cantante Antonio Ríos, donde los medios replicaron su supuesta “adicción” al sexo, la autora sostiene que es un diagnóstico inventado y nada tiene que ver con la salud mental.
Escribe: Lic. Noelia Benedetto (*)
Una vez más los medios se sirven para comunicar una situación de ruptura vincular en un diagnóstico que no tiene asidero en el campo de la salud mental.
La adicción al sexo es un diagnóstico mediático, no existe. En los manuales de diagnóstico se ha propuesto el trastorno de hipersexualidad en el DSM-V y la CIE-10 hace referencia a Comportamiento sexual compulsivo.
Una cosa es compulsión (algo que no se puede dejar de hacer por más que quiera) y otra es impulsión.

Hay que diferenciar entre una dificultad en el control de los impulsos que puede aparecer en varias prácticas de esto que tipifican como adicción al sexo.
De esta manera solamente contribuimos a la patologización y también a la medicalización de las trayectorias sexuales de las personas.
¿Quién puede sancionar y desde dónde qué es «normal» y qué no en relación a la frecuencia?
David Ley dice: «Eres adicto al sexo si tienes más sexo, o sexo diferente, en comparación con el terapeuta que te hace el diagnóstico».
La adicción al sexo está vinculada a una categoría moral, asociada a riesgos y «promiscuidad», está basada en valores morales de lo que es el sexo saludable y el que no.
También se ha utilizado como argumento hollywoodense en el caso de divorcios millonarios por infidelidad.
Es importante mencionar que tener deseo sexual intenso y frecuente no es sinónimo de adicción al sexo.
No es lo mismo alguien que tiene alto deseo que alguien que tiene un problema a niveles de los impulsos.
(*) Psicóloga y sexóloga