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[Sexualidad y salud] La adicción al sexo es puro cuento
Hace poco, una entrevista televisiva al cantante Antonio Ríos reabrió el debate sobre la adicción al sexo. La autora de la columna, sostiene que no existe como tal entre las enfermedades reconocidas oficialmente.
Escribe: Lic. Noelia Benedetto (*)
¡¡¡Me va a dar un paro si sigo leyendo diagnósticos inventados!!!
La adicción al sexo es un diagnóstico mediático, no existe, no figura como tal en el DSM V. Y en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) de la OMS (Organización Mundial de la Salud) solamente se hace referencia a F52.7 impulso sexual excesivo.
Una cosa es compulsión y otra es impulsión. Hay que diferenciar entre una dificultad en el control de los impulsos que puede aparecer en varias prácticas de esto que tipifican como adicción al sexo.
Desinformando de esta manera solamente contribuimos a la patologización y también a la medicalización de las trayectorias sexuales de las personas.

El caso de Antonio Ríos
En su programa de TV, Moria Casán le hizo una pregunta a Antonio Ríos: “Vos sos un semental. Este practica como nadie el poliamor, porque tuviste cuatro mujeres a la vez con cuatro casas conviviendo. Tenías como un harén, pero tus días repartidos en todas. ¿Cómo hacías para atender a cuatro mujeres?”.
La primera respuesta del cantante fue concisa y concreta: “No podía parar”.
Y, para aclarar toda la situación, Moria le preguntó si era adicto al sexo: “Exactamente. Bastantes”.
Ríos indicó que no solo no padecía aquella situación, sino que le hacía bien. La única complicación que tuvo fue coordinar la convivencia con sus parejas. “Tenía que estar en un lado, después tenía que mentir a una para irme a otro lado”.
Para tener en cuenta
Los consumos o problemas prácticos no se vivencian con bienestar, todo lo contrario, la persona los reporta con altos niveles de malestar.
Practicar el poliamor no tiene nada que ver con tener que mentir a tus vínculos para irte con otra persona Antonio.
Tener sexo o convivir con varias parejas en relaciones con contratos no consensuados no es poliamor, sino que se acerca más al orden de una falta a algo que no está consensuado y consentido por todas las partes.
(*) Psicóloga y sexóloga