[Suena Rock] Fútbol, muerte y “La Bengala Perdida”

“Por un color, solo por un color…”

Escribe: Leo Muñoz

Roberto Basile

3 de agosto de 1983, faltaban minutos para iniciar el partido de Boca-Racing, una bengala sale disparada desde la popular xeneize, de “La Doce”. En segundos, cruzaba la cancha e impactaba en un hincha académico, Roberto Basile: le rompió la carótida derecha y murió desangrado.  

Basile tenía 25 años, trabajaba en un banco y estudiaba Ciencias Económicas. En la hinchada boquense un nuevo líder se había impuesto tras violentos encontronazos, era José Barrita “El Abuelo”, encarcelado con otros de “La 12” luego del crimen de dos hinchas riverplatenses y siete heridos en 1994.

La bengala marina que ultimó al espectador, ingresada esquivando cacheos policiales, derivó en la condena de Miguel Herrera y Roberto Caamaño, “El Abuelo” y otros tres secuaces fueron liberados por falta de mérito. La pena de Herrera (el que la disparó) y Caamaño (quien ayudó) fue de dos años en suspenso.

343

Según “SALVEMOSALFUTBOL.ORG”, 343 es el número de víctimas fatales de la violencia en el fútbol argentino, desde 1922 hasta Joaquín Coronel de 18 años asesinado el 10 de julio pasado (tercer muerto por el fútbol en 2022). Incluye situaciones como la “Tragedia de la Puerta 12” en River, cuando en una estampida fallecieron 71 personas y resultaron heridas 128.

Los siguientes links presentan el primero la lista de los hechos y las víctimas, el segundo un análisis estadístico de los hechos de violencia:

Basile tenía 25 años, trabajaba en un banco y estudiaba Ciencias Económicas.

Dolor y Arte

Luis Alberto Spinetta compuso “La Bengala Perdida”, la canción apareció en el álbum “Tester de Violencia” en 1988, escribió “Tu jeep no arranca más. Solamente un milagro lo haría salir, del barro no volverá. Adentro queda un cuerpo, la bengala perdida se le posó allí donde se dice gol».  

Rodrigo Cárdenas, actor y dramaturgo, creó “Hijos Nuestros” en 1987, una obra basada en la tragedia de Roberto Basile.

Demasiado criminal impune suelto debería recordar las oscuras tragedias del fútbol argentino y sus amparos cómplices.

Tu jeep no arranca más
Ni siquiera un milagro lo haría salir
Del barro no volverá

Adentro queda un cuerpo
La bengala perdida se le posó
Allí donde se dice «gol»

Dejaron todo bajo el vendaval
Y huyendo en el lodo no se supo más
Bajo la lluvia, el chasis se pudrió
Y así también, la criatura de Dios

Y después volvió el amor
Al llegar un verano, él se enamoró
Tuvieron un lindo gordi

Bajo la herencia, la inmortalidad
Cultura y poder son esta porno bajón
Por un color, solo por un color
No somos tan malos, ya la cancha estalla en nada

Sin darme cuenta voy cayendo en cruz
Hacia el cenit
El cielo ya no tiene mis pies
Y la espiral que me habrá de llevar
No es mejor
Que todas esas vueltas que di

Buscando un amanecer (x 3)

No hay una cuestión que no conduzca al mar
Tan solo así
De noche puede uno descansar
Dios de probeta, de piadosa luz
De corderoy
Tití portando un dulce Exocet

Que busca de piel en piel (x 3)

De las tribunas se puede regresar
Tan solo hace falta ser de masa gris
Las aguas tienen un recurso más
Moviendo las olas ya no hay realidad

Ondas en aire (bis)

Un tibio día se precipitó
Hasta aquí
Aquí, donde no hay nada que hacer
Y la mujer que sabe el devenir
Porque ve
Mirando con el ojo del sur

El ojo que mira al magma (x 3)

Inútilmente no se vuelve aquí
Y es que algo habrá
El juego solo quiere jugar
No quiero un valle de catacumbas
Nunca más
No quiero que me llenen de sal

Jugando hasta no poder (x 4)

Bajo la herencia, la inmortalidad
Cultura y poder son esta porno bajón
Por un color, solo por un color
No somos tan malos, todo va a estallar Ondas en aire (x 10)

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