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[Argentinadas] La culpa la tiene Darwin
Escribe: Raquel Baratelli
¿A quién se le ocurre hablar de la evolución de las especies y de la permanencia del más apto? Y ¿creer que la naturaleza tiene sus leyes para equilibrar la vida y la salud del planeta?
Desde la formulación de la teoría de la evolución, los humanos nos hemos ocupado de demostrar ser los más aptos para sobrevivir, resistiendo cualquier embate de la naturaleza.
Década tras década nos dedicamos a modificar y controlar nuestro entorno de acuerdo a nuestras necesidades, ya no adaptando la propia fisonomía, fisiología o anatomía para sobrevivir (piel oscura para resistir el calor, estatura baja, para las alturas, etc.) tal como indicarían las observaciones de Darwin.
Hacemos de todo por perpetuar nuestra especie, o por lo menos por salvar a los más aptos de la especie humana, aún en los ambientes más hostiles.

Creamos y desarrollamos ecosistemas varios: junglas de cemento, humedales de barro y basura; creamos desiertos donde había bosques y hasta selvas, secamos ríos, hacemos lagos…
El pobre de Darwin no contaba con nuestra astucia para desequilibrar todo
En poco tiempo hemos convertido el planeta en un gran vivero con invernadero y todo, obligando a las demás especies, animales y vegetales a adaptarse a las condiciones que nosotros, como dueños del planeta, seres más evolucionados, les imponemos.
Y el que no pueda seguirnos el ritmo… capotón lloroso, a llorar al campito… que quede.
El pobre de Darwin no contaba con nuestra astucia para desequilibrar todo. No imaginaba lo ingeniosos que resultamos ser no sólo para sobrevivir sino también para ser fieles a sus descubrimientos y teorías.
Hasta inventamos una tele, perdón, Smart TV, en la cual podemos ver y disfrutar, como si fuera real y aún estuvieran acá, toda la flora y la fauna naturales que alguna vez tuvimos.
Artefacto gracias al cual perdurarán algunas de las etnias y pequeñas comunidades que alguna vez vivieron en armonía con la naturaleza y de las que nadie aprendió nada.
Así es cómo nos convencemos de ocuparnos de la conservación de los ecosistemas para el equilibrio de la naturaleza.
Todo mal. Chicos, creo que malinterpretamos al naturalista, se trataba de evolucionar, en o con, la naturaleza, no en contra de ella.