[Desde Adentro] Verónica Navarro: “Los villamarienses esperan un gobierno más cerca de la gente”

Verónica Fátima Navarro Alegre (51) es mamá de Juan Cruz (25), Tomás (22) y María Gracia (18). Es contadora y mediadora, ha concretado un Máster en Gestión Política en la Universidad Católica de Córdoba y se convirtió en maestra de folclore a los 15 años. Le gusta leer, el básquet, las flores, la cerámica y el mosaiquismo. Se considera enérgica e intuitiva. El pasado 25 de junio fue elegida legisladora provincial.

Entrevista: Carolina Durand

¿Nacida en…?

Nací en Córdoba, viví en Santiago del Estero, estudié ahí y al terminar la universidad me vine a Villa María a los 22 años. Aquí conformé mi familia, tuve mis tres hijos y alterné mi trabajo desde lo privado y lo público, pero, siempre trabajando en materia tributaria. En el 2015, recién, incursioné en materia legislativa local y ahora provincial por elección de la gente. 

¿Cómo te desconectás de la rutina?

He aprendido a convivir con la rutina y el trabajo diario, pero, siempre he guardado tiempo para mis hijos y mi casa. Leo mucho, de todo tipo, eso me desconecta. Converso con mis hijos, a pesar de que ya están grandes nos gustan los juegos de mesa, cocinamos en familia. De hecho, yo no cocino (se ríe), prácticamente lo hacen ellos. Mi cable a tierra son sus necesidades, estar para lo que necesitan y poner mi atención y mi amor en ello.

¿Te gusta el deporte?

Cuando era chica hacía básquet y cestoball. Hoy, si los tiempos me lo permitieran, me gustaría volver al básquet.

¿Otro hobbie que te gustaría si tuvieras tiempo?

El mosaiquismo y la cerámica me gustan bastante. Lo dejé porque en el 2019, cuando terminó mi período como concejal en Villa María, ingresé como directora de Relaciones Institucionales y de Marketing del ICDA (Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Córdoba), viajaba todas las semanas y era imposible tener continuidad.

¿Qué lugares ocupaste en el ámbito público previo a ser elegida legisladora provincial recientemente?

Entré al municipio en la época de Miguel Veglia en 1997, como contadora del ente autárquico, el Instituto Municipal de la Vivienda. Me invitaron a sumarme porque les hacían falta contadores en áreas específicas.

Cuando gana la intendencia Eduardo Accastello, el municipio tenía atrasos en los pagos y otras cuestiones económicas de endeudamiento y hubo un acuerdo político en que Miguel nos pide la renuncia a todos los contratados y facturantes, para no condicionar el gobierno del intendente elegido.

Nos fuimos en diciembre del 99 quienes habíamos trabajado en la gestión saliente. Cuando asume Accastello y se dicta la emergencia económica, porque las arcas municipales estaban en crisis con una deuda de 25 millones de dólares, a raíz de la falta de pago de impuestos de la sociedad, etc., en febrero del 2000 nos convocan a sumarnos desde otras áreas.

Me incorporo en Rentas como contadora, es decir empleada administrativa. Después, pasé al área de fiscalización. A los dos años, me nombran subdirectora de Rentas. En el 2003 en el gobierno de Nora Bedano, asumo como directora y, en abril del 2008, en el segundo mandato de Acastello, me sumo como Secretaria de Economía durante dos períodos. En el 2015 asumí como concejal.

¿Pensaste en escribir un libro en algún momento?

No. No sobre mi vida pero, en algún momento, pensé para mí misma, cuando ingresé en el ámbito público y, empecé a ver y entender cuestiones que eran ajenas para mí, ya que siempre me desarrollé en el ámbito privado como contadora, y por entonces me dije: “Me gustaría decir quién es quién, en base a cosas que he visto y vivido en la política, porque no lo podía creer, amistades que son por conveniencias, lealtades y deslealtades” pero, fue algo que pensé en  momento.

¿Recuerdo político de niña?

Me acuerdo en el 83 con la vuelta a la democracia, los discursos de Alfonsín por la televisión recitando el preámbulo y a mi papá verlo eufórico hablando de política (siempre fue peronista). Creo fue por entonces que tuve mi clic de pasar de la niñez a la adolescencia en materia de pensamiento.

¿A quién admirás en la esfera de lo político?

No hay consensos generales o globales en cuanto qué hay que hacer. No hay grandes líderes. Carecemos de figuras internacionales netamente políticas, pero, admiro la vocación de ir al encuentro y la capacidad de diálogo, que tuvieron el Papa Juan Pablo II y la que tiene, el Papa Francisco. Creo que son figuras que no alcanzamos a dimensionar.  Desde una mirada integral, son ejemplos de cómo articular todo lo que nos atraviesa. 

En Argentina, estoy escéptica de quienes nos dirigen a nivel nacional, salvo el candidato Juan Schiaretti. Siento que mis hijos cuestionan a Verónica Navarro, como yo cuestionaba a mis padres y a los problemas del país cuando era joven. Eso deja ver que hace décadas no han sabido resolver, solo tirarse la culpa.

La situación macroeconómica nos envuelve y nos lleva puestos, eso genera menos proyectos de vida y de comunidad, más pobreza, menos expectativas, en ese sentido estoy decepcionada, porque la desazón es cada vez es más grande. Hay que pensar un país y trabajarlo en pos de mejorar calidades de vida.

En Argentina, estoy escéptica de quienes nos dirigen a nivel nacional, salvo el candidato Juan Schiaretti

¿Y cuál fue sensación cuando conociste al Papa Francisco en el 2018?

De mucha alegría y paz. Tuve la oportunidad de estar en Santa Martha, donde él se aloja y recibe visitas. Recibimos su bendición, intercambiamos algunas palabras. Ama Argentina, tiene presente todas y cada una de las cosas que nos pasan. Es todo lo que está bien.

¿Cómo te autodefinís?

Tengo mucha energía, soy muy curiosa e intuitiva. Creo que tengo una gran virtud, el de ser ubicada y prudente, en lo empresarial, lo político y en lo académico. Eso me permite adaptarme fácilmente a cada situación.

En lo personal, ¿te costó lograr el reconocimiento político de tus pares?

En política y en lo profesional, las mujeres han ganado terreno, aunque los hombres siguen siendo mayoría. Sin embargo, las mujeres a veces nos ponemos el propio techo de cristal.

Una diferencia que encuentro con otras mujeres es la voluntad y las ganas de ir más allá de ese techo, lo cual implica para poder atravesarlo, mucho estudio, sacrificio, esfuerzo y resignación del tiempo personal, porque uno debe formarse para poder seguir creciendo.

Igualmente, ese reconocimiento no me interesa que venga de los demás, sino que lo hago por mí misma. No me pesa la mirada del otro, cosa que, en su momento, cuando me inicié en el ámbito público a trabajar, un poco sí. 

Me molesta que opinen de mi trabajo sin estar informados de lo que hago y cómo lo hago

Sí me molesta que opinen de mi trabajo sin estar informados de lo que hago y cómo lo hago, la difamación injusta y las calumnias, de esas cuestiones siempre me defendí. Principalmente, porque en ese momento mis hijos eran chicos.

Hace unos años atrás, me atacaron a mí para atacar a Eduardo (Accastello), sin embargo, en materia personal y administrativa no encontraron nada.

Por suerte mis hijos ahora están más grandes y pueden entender lo que sucede y, me impulsan a que me ocupe de mí, haga lo que sienta y vaya por lo que quiero. Fui madre muy joven, me ocupé al 100% de ellos, de la casa, mi profesión y uno va postergándose para el último, resignando cosas propias. Hoy, ellos me impulsan adelante.

¿Tu lugar favorito en Córdoba?

Villa General Belgrano. La disfrutÉ desde otro lugar cuando conocí la localidad en unas vacaciones en familia después de la pandemia. Siempre me moví entre Cosquín, Villa Dolores, Córdoba y Carlos Paz porque tengo mi familia en esos lugares y hace pocos años, me topé con una Villa General Belgrano distinta a la que conocí al pasar en otras épocas.

Como concejal… un proyecto que recuerdes donde fue difícil ponerse de acuerdo y aprobarlo.

Durante el 2015 – 2019 cuando fui concejal por Somos, todo costó mucho en materia legislativa. No fue muy productivo ese periodo en materia de ordenanzas. Si no venían del Ejecutivo, los proyectos no se trataban.

Para que estimes los tiempos, presenté un proyecto para ponerle Rubén Rüedi al hall del Centro Cultural Comunitario tras su fallecimiento y se aprobó hace dos meses, pasaron cuatro años.

Se presentó el proyecto para que la ciudad adhiera a la Ley Brisa (27.452), que otorga una reparación económica a hijos víctimas de femicidios, equivalente a una jubilación mínima, se aprobó después de un debate intenso, pero ¿se cumple?

Hay 12 concejales, algunos con bloques escindidos y se hace muy difícil la labor legislativa.  Los proyectos que se debaten son los que impulsa el oficialismo, si no lo ponen en el orden del día, el tema no se trata y así pasan meses. No se fijan siquiera la importancia del tema para la vida de los villamarienses.

Como Poder Ejecutivo se le tiene que dar lugar, como establece la Carta Orgánica, al Concejo Deliberante y darle su autonomía

Todos tenemos que replantearnos y hacer una autocrítica que, existe una falta de respeto institucional de la cual todos somos parte en mayor o menor medida.

Como Poder Ejecutivo se le tiene que dar lugar, como establece la Carta Orgánica, al Concejo Deliberante y darle su autonomía.

La gente está cansada de que no se inviertan los recursos presentados de manera oficial en el presupuesto anual.  Hay que cumplir las normas vigentes, las ordenanzas están, los recursos se asignan cada año, hay que cumplir lo establecido, para eso nos eligen.

Dos ejes que consideres prioritarios para mejorar la calidad de vida de los villamarienses

Hay que ser transversales. De manera integral, trabajar la integración de niños y adolescentes con programas de cuidados que inicien en la niñez. Incluir actividades recreativas, culturales, deportivas, para que ese niño se forme, socialice y tenga herramientas a futuro.  

Complementar con cursos educativos y de oficios para los adolescentes – jóvenes, lo que les permitirá obtener hábitos y disciplina para insertarse en el mundo real laboral.

Además de prever empleos para quienes no tienen un título profesional, pero necesitan de oficios y capacitaciones rápidas para reinsertarse en el mercado.

¿Te gusta la jardinería?

Me gustan las flores y las plantas, pero no tengo tiempo para dedicarme continuamente, solo los domingos estamos todos en casa y aprovecho el tiempo en otras cosas.  

¿Creés en las terapias alternativas, el reiki, las constelaciones o la biodecodificación?

Bio y constelaciones nunca hice, pero no descreo, simplemente no las conozco. Sí hice reiki, y me gustó.

¿Hace cuánto, Eduardo es tu compañero?

Ocho años, desde el 2015.

¿Quién es el último en irse a dormir y apagar la luz?

Yo me acuesto y me duermo primero. Eduardo siempre se queda leyendo, lee mucho, puedo decirte entre 3 a 5 libros en simultáneo. Así que, él es el último en apagar la luz.

¿Cómo te llevas con las redes sociales?

Bien, me doy maña. Hace un tiempo me ayuda Emanuel, pero soy bastante “obse” con lo que se escribe, cómo se escribe, los errores ortográficos, la redacción, así que suelo estar chequeando bastante.

Tres prioridades en tu vida

Mis hijos, mi marido y mi familia.

Si hay karaoke, ¿te prendés o te quedás escuchando?

Las dos cosas, depende.

Tu análisis de la división del kirchnerismo y el peronismo

No analizo las cuestiones ideológicas. A la gente no le resuelve sus problemas, las banderas políticas. Tenemos que dar respuestas con acciones y transformaciones.

Queremos “la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación”, lo que hay que pensar y debatir es cómo llegamos a eso. Con políticas públicas, que se quedan en la discusión retorica – discursiva, no se resuelven las necesidades de la gente.

Los funcionarios tenemos la responsabilidad de resolver situaciones y dar respuestas. No se trata de hablar y repetir ideologías, se trata de transformar la vida de la gente para bien, los rótulos políticos se quedan en eso.

¿Qué situaciones te hacen perder la paciencia?

Del 2015 hasta ahora, aprendí a controlar la ansiedad. En el trabajo soy un poco estructurada, me gusta ser ordenada con las cosas que hago. Tener hábitos y disciplina. Por ejemplo, me molesta que no cumplan horarios pactados. Que, si no saben lo que tienen que hacer, no lo digan y no pidan ayuda. Pero en general, no soy de perder la paciencia en su máxima potencia.  

¿Tu calzado favorito?

Me gusta estar descalza en mi casa. Tengo el pie chico, calzo 36/37 y cuando era chica mi papá me decía, “si andás descalza te va a crecer el pie” y eso es algo que quedó en mi cabeza como una linda anécdota y queriendo o sin querer, me gusta andar descalza.

¿Con qué desayunas a la mañana?

Mate dulce.

¿Devota de alguna Virgen?

Fui a un colegio de hermanas franciscanas en la primaria. Después, les pedí a mis padres que me cambien a una escuela pública, pero, seguí inmersa en las actividades cristianas. Mi mamá cree en la virgen de Fátima (de hecho, es mi segundo nombre) y devota de la Virgen de la Merced. Personalmente, soy devota del Padre Pío y de Santa Rita de Casia.

¿Qué esperan los villamarienses de sus próximos gobernantes locales?

Un gobierno más cerca de la gente, que los haga sentir parte de la ciudad, que importen. Nadie entiende sus necesidades reales, no los escuchan y eso, genera un descreimiento muy grande hacia los dirigentes elegidos por el pueblo.

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